Los prejuicios arraigados impiden ver la realidad

Los prejuicios arraigados pueden impedirnos ver la realidad e incluso, aun siendo conscientes de ello, cambiar de opinión. Así lo asevera un equipo de investigadores de la Escuela Normal Superior de París coordinado por Stefano Palminteri en un trabajo publicado en Newscientist. Al punto de rechazarse todo hecho que no se corresponda con los prejuicios.

Se trata del mismo grupo que ya constató en una investigación anterior que los humanos escogemos generalmente el camino más fácil y que hay muchos incapaces de cambiar de opinión aunque se les muestren claramente las evidencias de su error. Según Palminteri incluso personas conscientes de que tienen prejuicios se muestran incapaces de eliminarlos por completo. Es más, reaccionan mal ante quien les demuestra que están equivocados

Hasta aquí la noticia. Ahora entenderán muchos lectores por qué tantos médicos reaccionan tan mal cuando se les explica que muchas de sus creencias son erróneas y por qué la industria tuvo siempre tanto interés en formar -léase adoctrinar- a los médicos y en controlar los planes de estudio de la carrera de Medicina.