Los problemas del trigo no se deben solo al gluten

Aunque la mayoría de las personas sigue creyendo que la intolerancia al pan y demás productos elaborados con harina de trigo se debe al gluten –caso de los celiacos- hay en él otras proteínas que inhiben la amilasa y la tripsina pudiendo desencadenar una reacción inmune de consecuencias graves. De hecho un equipo de investigadores de la Universidad Johannes Gutenberg de Maguncia (Alemania) coordinado por Detlef Schuppan asevera que además de contribuir al desarrollo de enfermedades inflamatorias relacionadas con los intestinos como la colitis ulcerosa y la enfermedad de crohn pueden causar inflamación y agravar patologías como el asma, la artritis reumatoide, la esclerosis múltiple, el lupus y la esteatosis hepática no alcohólica. Y es que su consumo –aseveran- puede provocar inflamación en los ganglios linfáticos, los riñones, el bazo e, incluso, el cerebro. Así lo dio a conocer en un trabajo presentado en el Congreso Europeo de Gastroenterología 2016 celebrado en Viena (Austria).

Hasta aquí la noticia. Por nuestra parte recordamos que el trigo que hoy se cultiva y consume masivamente en el mundo pertenece a un solo grupo de las 25.000 variedades existentes, las denominadas HYV (High Yield Varieties) o variedades de alto rendimiento, trigo hexaploide cuyo ADN contiene 42 cromosomas, plasticidad genética tan extraordinaria que contiene ¡seis veces más genes que el genoma humano siendo capaz de producir la friolera de 24.000 proteínas distintas! Y este trigo “moderno” es el que causa muy diversas patología o las agrava. Las antes citadas y además hipermeabilidad intestinal, obesidad, hipertrigliceridemia, resistencia a la insulina, diabetes tipo II, autismo, esquizofrenia, hiperactividad y cáncer.

Invitamos al lector a leer en nuestra web –www.dsalud.com– el reportaje que con el título La intolerancia al pan y a los productos hechos con trigo es cada vez mayor publicamos en dos partes en los números 163 y 164.