Los transgénicos, causa de nuevas alergias y enfermedades 

Los alimentos transgénicos causan cada vez más alergias y enfermedades. Y la razón es simple: son organismos genéticamente modificados de forma artificial cuyas moléculas no reconoce nuestro cuerpo y rechaza por considerarlas extrañas y, por tanto, potencialmente peligrosas. Es más, a través de la ingeniería genética las propiedades alergénicas de algunos alimentos están siendo transferidas a otros. La gente parece no entender tampoco que en la creación de muchos alimentos transgénicos se usan bacterias y virus como vehículos portadores de información y aunque se intenta hacer creer que toda su carga negativa ha sido previamente eliminada antes de utilizarlos lo cierto es que no suele ser así. En muchos se introduce además información genética para incorporarla al nuevo alimento creado. Por ejemplo, para que sean más resistentes a las plagas. Y el resultado, en suma, es que cada vez hay más sustancias patógenas.
Quienes se dedican a ello por supuesto lo niegan pero hasta la prestigiosa Asociación Médica Británica reconoce que “hoy por hoy no podemos saber si el cultivo de vegetales transgénicos o su consumo entraña riesgos graves para la salud humana y el medio ambiente”. Bueno, pues en lugar de exigir que antes de aprobarlos sus creadores demuestren que son seguros algunos gobiernos –entre ellos los de 23 países europeos, España incluida- han aceptado aprobar su plantación y consumo dando la vuelta a la tortilla con la argumentación contraria: que no se ha demostrado que sean peligrosos. Alegación que se hace a sabiendas de que para eso hace falta mucho dinero y estudios que pueden durar años. La decisión, obviamente, oculta enormes intereses económicos ante los que la salud de las personas pasa a un segundo plano. Lo hemos denunciado numerosas veces. Bueno, pues a esa denuncia se acaba de sumar la Fundación FélixRodríguez de la Fuente que ha llegado a calificar los transgénicos de “verdaderos extraterrestres” exigiendo su inmediato control y la búsqueda de alternativas ecológicas. Obviamente tampoco se les hará caso.