Luz contra el acné persistente 

Médicos del Hospital Hammersmith de Londres han ideado un nuevo tratamiento con resultados efectivos para combatir el acné persistente. La terapia consiste en una combinación de rayos de luz verde y azul que, formando una caja, reduce los riesgos de cáncer de piel, propios del habitual tratamiento con rayos UVA.
Según informa el British Journal of Dermatology, el tratamiento utiliza la luz pero elimina los dañinos rayos UVA. En el estudio los pacientes recibían una sesión de quince minutos al día y tras 12 semanas mostraron un descenso de granos visibles del 76% en el área tratada.
El equipo del doctor Tony Chu asegura que la combinación de esos colores de luces es mucho más efectiva que la producida por una luz blanca normal. La combinación ataca las bacterias y contribuye a la cicatrización de la piel. Los expertos esperan probar el nuevo método en pacientes con acné grave.
Hay que decir, sin embargo, que otros centros especializados en el tratamiento de la enfermedad cutánea -como la Unidad de Investigación de la Piel de la Universidad de Leeds (Inglaterra)- cuestionan los efectos antibacterianos de la luz.