Marco Ruggiero, absuelto de las falsas acusaciones vertidas contra él 

El 19 de marzo de este año recibimos con sorpresa la noticia de que la italiana Universidad de Florencia había nombrado una comisión especial para investigar la actividad docente del profesor Marco Ruggiero a quien –como nuestros lectores habituales recordarán- entrevistamos de inmediato y cuyas palabras recogimos en el nº 149 -ejemplar correspondiente a mayo- en un artículo que titulamos Marco Ruggiero: “Se puede tener SIDA sin estar infectado por el VIH”. Y todo ello a raíz de una carta anónima que recibió el Rector de esa universidad en la que se le acusaba de mala conducta en el ejercicio de sus funciones como profesor de Biología. La realidad sin embargo es que la envió HIV Forum, un grupo formado por “personas infectadas con el VIH y otras preocupadas por la enfermedad” según se definen ellos mismos en la que también “alertaban” de que Ruggiero es un conocido “negacionista” del papel causal del VIH en la inmunodeficiencia conocida como SIDA.
Pues bien, el profesor Ruggiero interpuso de inmediato una querella contra quienes fueran autores de la carta por falsedad y difamación lo que hizo que la policía comenzara a investigar de inmediato. Mientras el Rector recibía otra carta –solo que ésta firmada por ocho personas diagnosticadas como infectadas por el VIH- en la que mostraban su apoyo y manifestaban su interés por las investigaciones del profesor Ruggiero basado en un nuevo enfoque del tratamiento que se centra en restaurar la flora intestinal. Carta en la que sus firmantes aseguraban que la campaña de desprestigio contra el profesor Ruggiero estaba orquestada por organizaciones supuestamente “benéficas” como NadirOnlus y NpsItalia que reciben fondos de compañías farmacéuticas.
Aquello haría que el 20 de marzo se pusiera en marcha en el foro RethinkingAids una campaña de apoyo a Ruggiero que se materializaría con un envío masivo de cartas al Rector de la universidad, Alberto Tesi, pidiéndole que se le protegiera y se le defendiera del ataque del que estaba siendo víctima y se apoyara su derecho a la libertad de cátedra e investigación, particularmente en el ámbito del SIDA.
Bueno, pues en julio pasado la comisión designada para investigarle emitió un informe definitivo en el que se dice textualmente: La investigación no pudo encontrar ningún elemento de responsabilidad que requiriera sanción alguna. En otras palabras: absolución total. “Estoy convencido -le diría emocionado el profesor Ruggiero a la persona que puso en marcha la iniciativa del envío masivo de cartas- de que ese apoyo ha sido fundamental para llegar a la victoria”. En suma, una clara derrota para quienes quieren restringir la libertad y la verdad, necesitados de mantener un férreo control sobre la educación sanitaria y las investigaciones.