Mariano Barbacid:  “No creo que llegue a ver en mi vida la cura total del cáncer”

“No creo que llegue a ver en mi vida la cura total del cáncer”, declaró sincera y tranquilamente en noviembre pasado Mariano Barbacid -Director del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas de Madrid- a La Voz de Galicia cuando fue entrevistado con motivo de su presencia en La Semana de la Ciencia celebrada ese mes en Asturias.  “El cáncer, en realidad, no es una enfermedad. Lo usamos siempre en singular y eso lleva a pensar en un único problema. Mucha gente me pregunta por la calle, ‘¿Cuándo habrá cura para el cáncer?’, y yo respondo que ya hay muchos tipos de cáncer que se curan pero que también hay otros que tienen muy difícil solución. Cada cáncer es un mundo diferente, la gente tiene que entender eso. Todos tienen unos fundamentos comunes pero es muy difícil pensar que hay dos clases iguales”. Y entonces, ¿cuándo notarán los pacientes algún resultado?, le preguntaría el periodista. A lo que éste respondería: “Tenemos que tener en cuenta que el trasvase de conocimientos a la práctica lleva mucho tiempo. Lo que nosotros aprendemos hoy puede tardar muchos años en llegar al paciente, incluso hay conocimientos que nunca servirán a los enfermos. Repito, no hay que levantar falsas esperanzas. El enfermo de cáncer tiene que tener ahora esperanza en el oncólogo clínico y no tanto en la investigación. Lo que descubramos y estamos descubriendo redundará en personas que ahora son jóvenes y que a partir de los 60 años puedan padecer algún cáncer. Esperamos que en ese momento sea una enfermedad más manejable. Hoy los resultados no son tan prometedores”.

Barbacid explicó que en estos momentos el centro que dirige se haya inmerso en un proyecto internacional en el que participan ocho países cuyo objetivo es descifrar en los próximos cinco años cincuenta tipos de cáncer. “Lo que se investiga en este proyecto -dijo- nos permitirá conocer todos los errores que hay en los tumores humanos. Son investigaciones ya iniciadas hace años en Estados Unidos y que ahora proseguirán con la colaboración de España. Creo que es una decisión muy acertada de nuestro Gobierno y nosotros ya estamos trabajando en el proyecto instalando los equipos que harán posible la ultrasecuenciación de los genomas. Será sobre todo un desarrollo tecnológico que cambiará el mundo del conocimiento de esta enfermedad. La secuenciación del genoma humano, hace diez años, fue un verdadero logro pero de lo que hablamos ahora es de secuenciar muchos más tumores, lo que demuestra que la tecnología permite avanzar a la ciencia. Lo que antes costaba más de diez años de trabajo y millones de dólares de inversión ahora se puede hacer en pocos meses y a un coste más asequible”. Y luego, al ser interrogado sobre cuándo eso servirá para ayudar a los enfermos de cáncer, respondió:  “Tenemos que ser cautos a la hora de trasladar las expectativas al paciente. Hay que tener en cuenta que todo lo que tiene que ver con investigación es a largo plazo por lo que ayudará sobre todo a los que aún no son pacientes. Los que hoy sufren de cáncer tienen que recibir la ayuda de su oncólogo y del hospital” (el subrayado es nuestro).

En pocas palabras: Barbacid no sólo reconoce que sobre la curación del cáncer no se está avanzando nada sino que advierte que lo que él y sus colegas investigan servirá en el mejor de los casos –y está por ver- a los que padezcan cáncer dentro de unas décadas. Porque él no va a ver en vida la curación de la enfermedad. Además, añadimos nosotros, si la cura del cáncer se descubriera, ¿a qué iban a dedicarse todos los que viven hoy estupendamente de la enfermedad?