Nace la Fundación Vivo Sano

 

El pasado 13 de abril se presentó en Madrid-el acto se transmitió en directo a través de www.vealia.tv– la Fundación Vivo Sano (www.vivosano.org), entidad privada sin ánimo de lucro cuyo principal objetivo es concienciar a los ciudadanos –médicos, políticos y periodistas incluidos- de la creciente amenaza de los tóxicos y radiaciones electromagnéticas que hoy contaminan gravemente el entorno afectando a nuestra salud. Algo para lo cual ha instaurado en su seno la Organización para la Defensa de la Salud -organismo que trabajará para que se modifiquen, adapten y aprueben las leyes y se dicten las sentencias necesarias para que nadie enferme por tales causas así como para informar y sensibilizar a la población de ello- y ha puesto en marcha la Escuela de Medicina Integrativa cuya idea es aportar nuevos enfoques terapéuticos a las patologías crónicas y degenerativas así como a las llamadas enfermedades emergentes -como la fibromialgia o la fatiga crónica- que hoy no tienen tratamiento eficaz en la medicina convencional además de intentar enseñar al mayor número posible de personas que las principales responsables de su salud son ellas -y no los médicos u otros terapeutas- a fin de que aprendan a vivir más tiempo, felices, sanas y en un entorno limpio.
La Fundación Vivo Sano propone en suma un cambio de paradigma en el que la atención se centre en la salud y no en la enfermedad como hace el insostenible modelo sanitario actual ya que al creciente incremento del gasto sanitario, el envejecimiento de la población y la cronificación de las enfermedades hay que añadir hoy la aparición de nuevos riesgos para la salud -como los antes mencionados y los alimentos transgénicos, entre otros- que complican el panorama global.
Iniciaría el actoel fundador y presidente de la Fundación Vivo Sano, José María Hernández, quien centraría el tema con una sencilla interrogante: ¿Quién vivirá más tiempo y más feliz? ¿Una persona con una dieta equilibrada que no comete excesos y no ingiere ningún tipo de droga, optimista, positivo, que mantiene relaciones con personas optimistas y positivas y además vive en un entorno libre de  radiaciones y tóxicos medioambientales o una persona con una dieta y vida desordenadas, que toma todo tipo de drogas -legales e ilegales-, es negativa y se relaciona con personas negativas como ella que se muestra insatisfecha por no poder adquirir todo lo que la sociedad de consumo le ofrece y además vive rodeado de radiaciones y tóxicos medioambientales en su casa y en el trabajo? La respuesta es evidente. Porque todos los factores mencionados influyen en nosotros y condicionan nuestra calidad y esperanza de vida. Y es que es habitual creer que estar sanos o enfermos es algo ajeno a nosotros sobre lo que apenas tenemos control cuando la realidad es que la responsabilidad es nuestra en última instancia ya que somos los que tomamos las decisiones que nos llevan a unas situaciones u otras”. Pues bien, de un planteamiento tan sencillo surgió la idea de crear laFundación Vivo Sano. Una vez fui consciente de que la responsabilidad es nuestra, de cada uno de nosotros- explicaría-,decidí asumir mi parte de responsabilidad y promover la Fundación Vivo Sanotrasladando a la sociedad el mensaje que tiene como lema: ‘Tu salud y la del planeta están en tus manos’”. ”La fundación nace pues –añadiría- con el objetivo de lograr que las personas vivan más felices, más tiempo, en mejor estado de salud y en lugares sanos conviviendo además en organizaciones más éticas.Y para lograrlo nuestra idea es, desde un enfoque preventivo, favorecer la investigación, difusión y formación en modos de vida, terapias, servicios y productos beneficiosos para la salud, promover labores asistenciales y un marco legal de defensa de la salud, y enfatizar que la salud es responsabilidad de cada persona entendiendo  ésta  como un todo que incluye cuerpo, mente, ambiente, relaciones y organización”.
Alfredo Suárez, director de la Fundación Vivo Sano, completaría esas palabras asegurando que otra de las misiones de la fundación es “ser el canal a través del cual pueda fluir esa necesidad de mejora que todos tenemos dentro y se manifiesta en nuestras relaciones, en nuestro trabajo, en nuestro mundo y en nuestro inconformismo cuando reconocemos que algo puede ser mejor, renunciamos a aceptar lo que nos viene dado y luchamos por dar lo mejor de nosotros mismos en cada situación”. Añadiendo que mucha gente no parece entender que una buena salud pasa necesariamente por una correcta alimentación, la práctica de algo de ejercicio físico y una mente sana. “¿Cuánta gente sabe –se preguntaría- que el cortisol, la hormona que se libera en situaciones de estrés, es capaz de provocar tristeza, pánico, agotamiento, apatía…? ¿Y que simplemente recordar una situación difícil puede provocamos una respuesta estresante? La buena noticia es que si tenemos pensamientos positivos seremos capaces de generar respuesta de relajación con todos los beneficios que esto conlleva para la salud”.
El Dr. José Francisco Tinao, médico internista, vicepresidente de la fundación y responsable de la Escuela de Medicina Integrativa, explicaría por su parte que hay cuestiones que el sistema sanitario occidental ha dejado sin resolver y urge afrontar como el tratamiento de las enfermedades crónicas y patologías emergentes como la fibromialgia, la fatiga crónica o la sensibilidad química múltiple siendo en respuesta a esa necesidad como surge la Medicina Integrativa que pretende sumar a los elementos científicos y técnicos actuales otros métodos complementarios y menos invasivos de contrastada eficacia. La idea de la escuela es además proporcionar  formación en tales disciplinas e investigar, recopilar y desarrollar técnicas y modos de actuación divulgando a la sociedad la existencia, enfoque y utilidad de este tipo de medicina.
El Dr. Tinao explicaría luego que las llamadas “enfermedades crónicas” –las que no tienen cura para los médicos convencionales- están aumentando día a día de forma vertiginosa. Algo que explica por ejemplo que hoy haya en España ¡22 millones de personas! que padecen una patología crónica. Un grave problema porque –aseveraría- la Medicina que se enseña en las facultades es muy eficaz en los procesos agudos pero no tanto en los crónicos; de ahí la necesidad de apoyar el modelo que ofrece la denominada Medicina Integrativa que hoy se enseña ya –normalmente en cursos de  postgrado- en más de 45 facultades norteamericanas de Medicina de prestigio y de otros países. Y tal es la labor que quiere implementar la fundación con la creación de una Escuela de Medicina Integrativa cuya intención es formar en otros métodos y terapias tanto a médicos como al resto del personal sanitario apoyando además la idea del “paciente experto” que se basa en la convicción de que el conocimiento que al final tienen algunos enfermos sobre su patología puede ser un inestimable instrumento de apoyo terapéutico para el médico. “Un paciente experto no es una amenaza –afirmaría el Dr. Tinao-, es una bendición”. De ahí que como instrumento de constatación clínica se haya abierto paralelamente una clínica que trata a los pacientes ya de esta forma y está ubicada en la madrileña calle Goya.
La responsable de Organización para la Defensa de la Salud, Irina Rodríguez de la Flor, explicaría por su parte que según datos de la Agencia para la Protección de la Salud del Reino Unido cada mes llegan al mercado más de 600 sustancias químicas nuevas que se añaden a las más de 80.000 que ya se comercializan y cuya inocuidad jamás se ha constatado. Siendo lo que explica la constante aparición de personas que enferman a edades cada vez más jóvenes y en mayor número. De hecho los estudios en los que se constata la intoxicación de los organismos humanos en toda la población aumentan también año tras año sin que ello mueva a las autoridades a adoptar medidas legales. Como el que –explicaría para dar un simple ejemplo- se llevó a cabo recientemente en la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria sobre compuestos orgánicos persistentes según el cual más de la mitad de los canarios presentan niveles detectables del pesticida DDT -a pesar de que está prohibido desde 1977 por su posible relación con algunos tipos de cáncer-, un 72% concentraciones elevadas de endrín -un insecticida venenoso- y el 76% residuos de policlorobifenilos policlorados (PCB), considerado por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente uno de los doce contaminantes más nocivos fabricados por el ser humano. Por eso la Organización para la Defensa de la Salud trabajará activamente en la creación de soluciones medioambientales -bien legislativas, bien judiciales-, asesorará a particulares y colectivos, colaborará con gobiernos, poderes públicos e instituciones para el desarrollo de políticas y prácticas respetuosas con el medio ambiente y hará una intensa labor de investigación y divulgación para que esta información llegue a toda la sociedad.
Finalmente se daría a conocer una singular iniciativa bautizadaLo mejor de mí (www.lomejordemi.org) a cuyo frente está el terapeuta e investigador Fernando Sánchez cuyo objetivo es ayudar a las personas psicológica y anímicamente descubriendo las cualidades que poseen y a veces olvidan a fin de que recuperen la confianza necesaria que les permita tomar de nuevo las riendas de su vida cuando están en situaciones difíciles o, incluso, desesperadas. ¿Cómo? Mediante una web interactiva que permite -gracias al desarrollo de un programa creado ex profeso- que quien lo utilice recuerde sus cualidades, sus talentos y sus anhelos a fin de que pueda volver a proyectarse hacia el futuro y elegir una vida que le de felicidad a él y a los que le rodean. “No se trata de un programa lleno de botones y herramientas –diría Fernando Sánchez- y su secreto es que no tiene secretos. Hemos puesto toda nuestra intención en que sea sencillo. Tan sencillo que quien lo use no tenga que preocuparse de otra cosa que mirar hacia dentro y encontrar su riqueza. Aunque es también un experimento de comunicación en torno a la felicidad. Ahora bien, está en fase inicial y nuestra idea es desarrollarlo en estrecha conexión con los usuarios”. Añadiendo: “Queremos sencillamente que quienes lo usen aprendan a ser felices. Porque se trata de un estado que se puede cultivar y sobre el que se puede aprender. De hecho ése es nuestro objetivo porque cuando uno es feliz la vida no cuesta sino que se disfruta; es más, uno se vuelve más generoso, quienes nos rodean nos parecen mejores personas y a nosotros nos hace ser optimistas. Por eso nosotros proponemos en la web un optimismo práctico”.
Más información en www.vivosano.org