Nuevo estudio realizado por el Hospital Clínico de Barcelona


El consumo moderado de vino protege de las patologías cardiovasculares 

Un nuevo estudio vuelve a constatar que el consumo moderado de vino -bebida rica en polifenoles- es positivo para la salud ya que aumenta el colesterol “bueno” o HDL, reduce el fibrinógeno, disminuye la capacidad de oxidación de las partículas del LDL o colesterol “malo” y su velocidad de oxidación y reduce tanto las moléculas de adhesión monocitarias y endoteliales como la propia adhesión funcional de estas células al endotelio (al retrasarse el paso de los monolitos al interior de la pared de las arterias se evita la aparición y progresión de la arteriosclerosis). Además la ingesta moderada de etanol (alcohol) reduce algunos marcadores generales de la inflamación como la proteína C reactiva, el fibrinógeno y la interleukina 1 en sangre. En suma, según este estudio beber vino con moderación reduce la mortalidad por infarto y las enfermedades cardiovasculares en general al impedir o retrasar la arterioesclerosis.
Los datos son fruto de un proyecto de investigación –“Vino y enfermedades cardiovasculares”- elaborado por el Hospital Clínico de Barcelona con el patrocinio de la Fundación para la Investigación del Vino y la Nutrición (FIVIN) y el apoyo del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación. El estudio -publicado en Atherosclerosis y American Journal of Clinical Nutrition- resalta claramente que esos efectos beneficiosos sólo se dan en caso de consumo moderado.