Nuevo material sintético para curar roturas de huesos 

Biólogos británicos han desarrollado un material derivado de células humanas denominado Skeletex que ayuda a curar los huesos rotos. Como además las células utilizadas para su fabricación se han hecho "inmortales" -es decir, se autorregeneran- es el primer producto de este tipo que se puede fabricar en cantidades ilimitadas.
Cuando se inyecta alrededor del hueso roto, el nuevo material resulta tan eficaz como la sustancia del cuerpo que induce al hueso a soldarse además de eliminar los peligros e inconvenientes de otros materiales utilizados, incluido el propio hueso extraído del paciente.
El Dr. Bradley Stringer, biólogo molecular y director del equipo de investigación de la universidad inglesa de Sheffield, explica: "Nuestros estudios preclínicos han demostrado que se trata de una alternativa segura, eficaz y relativamente sencilla a los materiales que se usan actualmente".
Las células vivas que se usan para fabricar el Skeletex (pero que no aparecen en el producto final) se cultivan en el laboratorio y producen una sustancia compleja, mezcla de proteínas y componentes del hueso. Desde hace cientos de años se sabe que un injerto de hueso sano en uno roto hace que este último desarrolle nuevo material. Hoy se practican dos tipos de injerto: el autoinjerto (con hueso propio) y el aloinjerto (con hueso ajeno), en ambos casos con hueso triturado que se coloca cerca del hueso roto.
El autoinjerto es mucho más eficaz. Consiste en utilizar hueso del mismo paciente que normalmente presenta la actividad suficiente para inducir al hueso roto a crecer y soldarse. El nuevo hueso es de alta calidad pero en muchos casos no es posible utilizar hueso del propio paciente porque la operación resulta difícil o muy dolorosa.
El aloinjerto consiste en utilizar material óseo de otra persona, por ejemplo alguien que haya tenido una prótesis de cadera. Pero actúa como un andamio que sujeta las células a la zona afectada, no hace que esas células desarrollen hueso nuevo.
Claro que además del injerto se pueden utilizar otros materiales -como cerámica y cemento- pero no son tan eficaces.
En suma, se echaba de menos un material seguro y de alta calidad capaz de inducir la regeneración del hueso dañado y que se pueda fabricar en grandes cantidades.
Durante el desarrollo del cuerpo humano a partir del feto se produce un proceso complejo, llamado osificación endocrondial, que va transformando los cartílagos en huesos completos, con sus vasos sanguíneos. Pues bien, el Skeletex tiene todas las cualidades necesarias para imitar este proceso y producir hueso de "calidad humana". Las pruebas de laboratorio han sido un éxito y actualmente se preparan las pruebas clínicas y la obtención de los permisos correspondientes antes de empezar a fabricar el producto.
Entre las aplicaciones del Skeletex están las odontológicas, de reconstrucción facial, la mejora de las prótesis de cadera e, incluso, la lucha contra la osteoartritis y la osteoporosis.