Nuevo y peregrino “tratamiento antiobesidad” 

Un grupo de investigadores norteamericanos del Anderson Cancer de la Universidad de Texas (EE.UU.) dirigido por Mikhail G. Kolonin acaba de proponer en la revista Nature Medicine una nueva “estrategia” para conseguir grandes pérdidas de peso en apenas un mes: destruir los vasos sanguíneos que alimentan el tejido graso. La técnica sólo se ha probado de momento en ratones pero sus creadores creen que puede conducir al desarrollo de fármacos específicos para tratar a personas con obesidad.
Según explican, han logrado restaurar “sin efectos adversos detectables” el peso normal de los ratones tras hacerles crecer doblando su tamaño mediante una dieta hipercalórica. ¿Y cómo? Pues ¡provocando la apóptosis -o muerte celular- controlada de las células del sistema vascular del tejido adiposo! La idea partió ante el hecho de que el tejido graso está muy vascularizado y cuenta con múltiples capilares (se calcula que 500 gramos de grasa pueden tener hasta mil pequeños vasos sanguíneos). Y afirman que lo hacen con una molécula sintética creada por ellos que destruye selectivamente los casos sanguíneos del tejido graso sin afectar a los demás vasos sanguíneos.
Por nuestra parte sólo cabe añadir que la propuesta nos parece un auténtico disparate. Dudamos que funcione en seres humanos y dudamos que, aún de ser así, no provoque graves efectos secundarios, especialmente cáncer.