Obra de Juan Carlos Mirre sobre la importancia del yodo

Yodo. !No estás enfermo! Es el cuerpo que te pide yodo (Ediciones i) es el singular título de la obra que acaba de dar a luz nuestro colaborador habitual Juan Carlos Mirre. Licenciado en Ciencias Naturales por la Universidad de Buenos Aires y doctorado por la Sorbona de París Mirre se formó además en Naturopatía, Homeopatía y Medicina Tradicional China habiendo dedicado muchos años a las Ciencias de la Tierra y a la conservación del medio ambiente así como al estudio de la Biología; en especial a su relación con los minerales presentes en los suelos. Profesor de terapias naturales se caracteriza por destacar en sus artículos y cursos la importancia de los métodos biológicos naturales para recuperar la salud.

En suma, la obra -como su propio título indica- refleja la importancia que tiene el yodo en la salud y hasta qué punto su carencia puede dar lugar a muy diversas patologías que los médicos tratan luego paliativamente en función de los síntomas sin darse cuenta de que éstos, al igual que acaece en otras "enfermedades carenciales", pueden deberse a un déficit de este mineral. Como se sabe el yodo es un elemento fundamental en el organismo -clave como acelerador de los mecanismos metabólicos- aunque la medicina solo lo considere importante para la constitución de las hormonas tiroideas. Además la tesis de que bastan 0,l5 miligramos diarios de yodo no se sostiene porque esa cantidad solo es suficiente para que la tiroides fabrique las hormonas T3 y T4 pero no cubre las necesidades de los demás órganos.

Juan Carlos Mirre adelantó ya parte de la información que ahora aparece en el libro en el reportaje que con el título La gran importancia del yodo en la salud publicamos en el nº 139  explicando que se trata de un mineral vital en el desarrollo neuronal del feto y que su carencia puede dar lugar en los adultos a bocio simple, hipotiroidismo, piel y cabellos secos, sensibilidad al frío, palpitaciones cardíacas, baja actividad metabólica, obesidad y cretinismo además de poner a las mujeres en riesgo de desarrollar cáncer de mama. A fin de cuentas además de participar en la formación de hormonas tiroideas está presente en la producción de energía corporal, participa en la síntesis del colesterol, mejora la agilidad mental, facilita la absorción de hidratos de carbono, ayuda a que el organismo queme el exceso de grasa y mantiene en buen estado las uñas, la piel, el pelo y los dientes.