Obra sobre las posibilidades del MMS

El MMS es clorito sódico diluido al 28% que al mezclarse con un ácido débil -como el ácido cítrico, el limón o el vinagre- se transforma en dióxido de cloro (CLO2), gas que si se ingiere diluido -en agua o zumo- provoca un potente efecto desinfectante que según el investigador Jim Humble elimina todo agente patógeno anaeróbico que vive en terreno ácido sin afectar ni a las bacterias benéficas ni a las células sanas. Sólo acaba con los microorganismos cuyo pH es inferior a 7 y eso implica en principio que, siendo inocuo, es eficaz para resolver todas las patologías de origen parasitario, bacteriano, vírico o fúngico además del cáncer. Es más, podría ayudar a recuperar a buena parte de los niños autistas cuando se administra de forma adecuada a la vez que se realiza una completa desparasitación y desintoxicación y se sigue el protocolo DAN! De ello hablamos en tres extensos reportajes aparecidos en los números 130, 146 y 152 que pueden consultarse en nuestra web: www.dsalud.com. Pues bien, Andreas Ludwig Kalcker acaba de dar a luz una obra sobre el producto que no va a dejar indiferente a nadie de la que no queremos dejar de hacernos eco en la revista: Salud prohibida. Incurable era ayer (Ed. Voedia).