Oír voces es muy común y no es síntoma de locura 

Desde hace más de 2.000 años la humanidad ha recogido testimonios de personas que aseguraban oían voces en su cabeza. Desde Pitágoras, pasando por San Agustín y Galileo y terminando en Juana de Arco. Con la salvedad de que entonces ello estaba considerado un signo de sabiduría y conocimiento que demostraba que esa persona tenía un intelecto superior y su facultad era un don divino.
Hoy día, sin embargo, la situación ha cambiado y los médicos etiquetan a quienes tal suceso viven de esquizofrénicos entendiendo que es fruto de un desarreglo psíquico o cerebral en virtud del cual la persona habla en realidad consigo misma. Sin embargo, esa creencia no está tampoco demostrada. Se acepta porque las otras posibilidades les parecen aún más descabelladas. No porque haya seguridad alguna.
Pues bien, un grupo de expertos de la Universidad de Manchester reconoce ahora que oír voces no es necesariamente síntoma de depresión o de esquizofrenia. De hecho, uno de cada 20 británicos admite que le pasa.
Los expertos reconocen en su estudio incluso que en algunos casos las experiencias son positivas. Por ejemplo, cuando las personas aseguran oír voces de familiares muertos que les dan consejos. Eso sí, no quieren decir con ello que el hecho sea real sino que terapéuticamente resulta positivo. La explicación está por encontrar.