Otros 3 consumidores de Bio-Bac murieron en junio


Fallece Luis Sánchez Harguindey

El pasado 1 de junio falleció en Madrid el doctor Luis Sánchez Harguindey, consumidor de Bio-Bac y una de las personas que más abiertamente ha defendido la eficacia del producto. De hecho, Sánchez Harguindey –jefe de Cardiología del Hospital Clínico San Carlos de Madrid, ex secretario de Estado de Sanidad con el último gobierno de UCD y jefe del Gobierno interino durante el intento golpista del 23-F- fue quien abrió la rueda de prensa que el pasado 13 de noviembre convocaron los afectados para protestar por la retirada del Bio-Bac.
En aquella ocasión Sánchez Harguindey anunciaba que había interpuesto una denuncia por “denegación de auxilio” contra la Agencia Española del Medicamento y que no tenía duda de la eficacia del Bio-Bac por haberlo constatado en su propia persona.
“Hace un año –diría durante la rueda de prensa- estaba en una silla de ruedas sin poder siquiera moverme a causa de un tumor cerebral. Pues bien, hace unos días me he reincorporado a mi puesto en la Jefatura de Cardiología del Hospital Clínico San Carlos y no tengo duda alguna de que el Bio-Bac ha tenido mucho que ver en ello”.
Tan valientes y honestas palabras le valieron los insultos y descalificaciones de quienes están detrás de toda esta trama que, incluso, se atrevieron a dudar públicamente de su capacidad para discernir. Huelga hacer ningún comentario al respecto. Tras su comparecencia pública su estado fue empeorando poco a poco hasta su fallecimiento.
Con la suya son ya cuatro las muertes de consumidores que se han producido en lo que va de junio (escribimos estas líneas el día 19). Entre ellas la de Benigna Amor -de Ribadeo (Lugo)- cuyo yerno, Ángel, fue una de las personas que se encerró en la iglesia de Visantoña para exigir la liberación del Bio-Bac.
Vaya desde aquí nuestro más sentido pésame para estas dos familias, para las dos de las que no hemos podido recabar más datos antes del cierre de este número y para todas aquellas que ya han perdido a algún ser querido por la irracionalidad de quienes han orquestado el “caso Bio-Bac”.