Para la depresión invernal, ¡auriculares que emiten luz!

Millones de personas experimentan al llegar el invierno una sensación de fatiga, tristeza y cambios de humor importantes, hecho que los médicos consideran un tipo de “depresión” que han bautizado con el rimbombante nombre de Trastorno Afectivo Estacional. Y que luego, para darla “categoría” de enfermedad tratable con fármacos, han adornado con las siguientes “características”: tristeza, ansiedad, sentimiento de vacío, desesperanza, pesimismo, culpa, inutilidad, impotencia, irritabilidad, desasosiego, pérdida de interés, cansancio, disminución de energía, dificultad para concentrarse, recordar detalles y tomar decisiones, dificultad para dormir o dormir demasiado, cambio de peso y hasta pensamientos de muerte o suicidio. De ahí que muchos psiquiatras recomienden tratarla con antidepresivos, ansiolíticos, tranquilizantes, relajantes y hasta psicoterapia; una soberana memez, por supuesto.
Para empezar si uno hace caso de tales características es evidente que todos padecemos Trastorno Afectivo Estacional. Todos estamos pues muy enfermitos. En invierno… y el resto del año. ¡Porque a ver quién no vive algunas de tales situaciones! La verdad sin embargo es mucho más sencilla: sin luz solar el organismo funciona peor. Con ella todos revivimos. Por eso todo el mundo se encuentra mejor en primavera y verano que en otoño e invierno, especialmente en los países nórdicos (lea en nuestra web –www.dsalud.com– los artículos que con los títulos El sol y la vitamina D, útiles en numerosas dolencias y El sol, vital fuente de energía y salud publicamos en los números 142 y 146 respectivamente). De hecho el tratamiento más eficaz hasta ahora consiste simplemente en exponerse a lámparas que emiten luz de gama completa, es decir, con todas las frecuencias del sol.
Pues bien, un investigador finlandés de la Universidad de Oulu llamado Juuso Nissilä acaba de desarrollar otro sencillo aparato que afronta el problema sin necesidad de fármacos: unos auriculares que a través de los canales auditivos proyectan haces de luz sobre el cerebro. Y es que Nissilä ha constatado que el tipo de proteínas fotosensibles que se encuentran en la retina del ojo –conocidas como OPN3- se hallan también en gran parte del cerebro siendo especialmente abundantes en las áreas implicadas en la producción y almacenamiento de serotonina, melatonina y dopamina, principales neurotransmisores relacionados con el estado de ánimo y el sueño.
“Proyectar luz en el cerebro a través de los oídos–afirma- es a mi juicio más eficaz que usar una lámpara”. El dispositivo –va a empezar a comercializarlo la empresa Valkee– contiene en cada auricular un White LED, un diodo orgánico que emite luz blanca más brillante en longitudes de onda cercanas a las de la luz solar. La primera prueba -el trabajo acaba de publicarse en Medical Hypothesis– se hizo con pacientes diagnosticados de Trastorno Afectivo Estacional severo que recibieron a diario -durante cuatro semanas- entre 8 y 12 minutos de luz (de entre 6,0 y 8,5 lúmenes) en ambos canales auditivos; luego los propios pacientes se autoevaluaron rellenando un cuestionario y el 92% aseguró haberse curado completamente. En un segundo cuestionario de evaluación psiquiátrica el porcentaje de curaciones se situó en el 77%. Los auriculares están ya a la venta en Europa por 290 euros.