Para prevenir la arterioesclerosis… ¡zumo de uva!

 

El consumo diario de uvas y manzanas -así como el zumo que se obtiene de ellas- previene la arterioesclerosis. Al menos así se desprende de un estudio dirigido por el Dr. Kelly Decorde en la Universidad de Montpellier (Francia) que acaba de publicarse en Molecular Nutrition and Food Research tras valorarlo en un grupo de hámsters que consumían abundante grasa. Siendo mayor esa protección cuando se consume zumo de uvas negras, a continuación las propias uvas, luego el zumo de manzana y, por último, las manzanas. En cuanto a la cantidad dada el equivalente a una persona sería de cuatro vasos de zumo, tres racimos de uvas o tres manzanas. Cabe añadir que esa propiedad se achaca a los antioxidantes de las frutas y muy especialmente a los fenoles (se constató que el zumo de uva tenía 2,5 veces más fenol que el de manzana). En cualquier caso todos los animales que ingirieron fruta o zumo mostraron una menor acumulación de grasa en la aorta, niveles inferiores de colesterol y menor estrés oxidativo que los ratones que sólo bebieron agua y siguieron la misma dieta rica en grasas.