Paradójico: la proteína Tau parece impedir que los gliomas sean más agresivos

La proteína Tau a cuya presencia en el cerebro se achaca el alzheimer parece impedir que los gliomas cerebrales -tumores que se originan en las glías- sean más agresivos ya que cuando su cantidad disminuye los tumores crean más vasos sanguíneos y crecen más rápidamente. Los oncólogos clasifican los gliomas en «grados» de agresividad y entienden que hasta el grado 3 son tratables pudiendo ser la supervivencia de hasta 15 años porque los de grado 4 se transforman ya en glioblastomas, cáncer letal que suele acabar con la vida en 15 meses. Lo que ignoran es por qué unos gliomas se vuelven hiper-agresivos y otros no; solo se sabe que las mutaciones en los genes IDH1 y 2 se asocian a los tumores menos agresivos y las del gen EGFR a los más agresivos así como que la proteína Tau bloquea la activación del EGFR… salvo si éste muta. Cabe añadir que en los cerebros de las personas con alzheimer la proteína Tau está mal plegada y al no poder por eso eliminarse se acumula en ovillos y las neuronas terminan muriendo.

El trabajo se publicó el pasado 22 de enero en Science Translational Medicine con el título IDH-Tau-EGFR triad defines the neovascular landscape of diffuse gliomas by controlling mesenchymal differentiation (La tríada IDH-TAU-EGFR define el paisaje neovascular de los gliomas difusos) y es obra de un grupo de investigadores del Instituto de Salud Carlos III de Madrid coordinado por Ricardo Gargini. Según explican la proteína Tau «refuerza» los microtúbulos -parte del esqueleto de las células que las células malignas debilitan para poder proliferar- y eso se lo impide.