Parlamentarios de PP, Ciudadanos y PNV aceptan ser “informados” por la multinacional Amgen

La compañía biotecnológica estadounidense Amgen -empresa con más de 14.000 empleados que comercializa éxitos de venta como Neupogen y Epogen además de Aranesp, Eenbrel, Kineret, Neulasta, Sensipar/Mimpara, Vectibix y Nplate- se llevó a un grupo de senadores del Partido Popular y el PNV así como a tres parlamentarios andaluces de Ciudadanos a visitar sus instalaciones de Irlanda -con todos los gastos pagados- con la excusa de que era una “jornada de formación sobre el desarrollo y producción de biosimilares”.

Entre ellos a María del Carmen de Aragón y Francisco José Fernández Pérez -Presidenta y Vicepresidente Primero respectivamente de la Comisión de Sanidad y Servicios Sociales del Senado-, a la senadora del PNV Nerea Ahedo -Portavoz Adjunta del Grupo Parlamentario Vasco en el Senado (EAJ-PNV)- y a los diputados regionales de Ciudadanos María Isabel Albás Vives -Secretaria de las comisiones de Sanidad y Cultura del Parlamento de Andalucía-, Carlos Hernández White -Portavoz de la Comisión de Empleo, Empresa y Comercio- y José Antonio Funes Arjona -Portavoz en la Comisión de Cultura-. La invitación especificaba que se trataba de un seminario cuyo objetivo era “sensibilizar sobre la necesidad de que el futuro mercado de biosimilares sea sostenible, fiable y competitivo”. Los diputados del PSOE invitados declinaron sin embargo acudir afirmando que nunca van a aceptar “este tipo de invitaciones”.

En suma, nuestros parlamentarios empiezan a ser “informados y formados” por los lobbys -grupos de presión- de las principales industrias sanitarias y -salvo el PSOE en esta ocasión- lo justifican. Y es que ya se sabe que ellos son incorruptibles y no hay peligro de que sus opiniones queden condicionadas por lo que les digan aunque su viaje no sea oficial y lo pague una multinacional que reconoce abiertamente querer influir en sus invitados. Ejemplo similar al de nuestra Ministra de Sanidad Servicios Sociales e Igualdad, Dolors Montserrat, cuyo Consejo Asesor de Sanidad es un ejemplo de “independencia” de las multinacionales sanitarias; algo que desgranamos en un extenso y documentado reportaje que publicamos en este mismo número e invitamos a leer a nuestros lectores.