El Parlamento Europeo rechaza la definición de disruptores endocrinos propuesta por la Comisión

El Parlamento Europeo rechazó a principios de octubre pasado la propuesta de definición de “disruptores endocrinos” que presentó la Comisión Europea por considerar que no protege la salud de la población y el ecosistema. Hablamos de sustancias sintéticas capaces de alterar el correcto funcionamiento del sistema hormonal y provocar problemas reproductivos (infertilidad, malformaciones congénitas), tumores (de mama, próstata, testículo, tiroides), enfermedades metabólicas (diabetes, obesidad) y alteraciones neurológicas entre otras disfunciones según reconoce ya la Organización Mundial para la Salud (OMS).

La decisión es importante porque de los criterios de definición depende que se consideren como tales unas sustancias u otras a la hora de restringir o prohibir su uso, preocupación que por fin han reconocido públicamente la Sociedad Europea de Endocrinología y la Sociedad Europea de Endocrinología Pediátrica. Sobre el grave problema de los disruptores endocrinos hemos hablado en la revista en numerosas ocasiones y es un asunto que nuestro Ministerio de Sanidad no se toma suficientemente en serio.