Piden al Ministerio de Sanidad los informes que dice tener sobre las “pseudoterapias”

Iniciativa de la Fundacion Terapias Naturales y la Asociación de Consumidores y Usuarios ACUS

El abogado Luís de Miguel Ortega solicitó el pasado 18 de diciembre al Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social -en representación de la Fundación Terapias Naturales (FTN) y la Asociación de Consumidores y Usuarios ACUS– acceder a los «informes provisionales» que dice ya tener sobre 5 de las llamadas «pseudoterapias” tras saber por noticias aparecidas en varios medios de comunicación que el ministerio se los ha pasado a determinados «grupos de interés». Y es que no se entiende que no tenga acceso a ellos cualquier ciudadano sino solo unos cuantos elegidos por el ministerio; tales «informes» deben ser públicos. En su escrito el letrado ya adelanta que si su petición no es atendida en un mes presentaría una reclamación ante el Consejo de Transparencia y Buen Gobierno.

La iniciativa se debe  al anuncio hecho por el ministerio dos días antes -el 17 de diciembre- afirmando que ya estaban listos los «informes provisionales» de 5 de las 66 técnicas terapéuticas que asegura está «evaluando» el llamado Plan de Protección de la Salud frente a las Pseudoterapias; informes sobre la Dieta Macrobiótica, la Magnetoterapia, el Masaje Ayurvédico, el Masaje Tailandés y la Sanación Espiritual Activa.

Los informes -cuyo contenido no quiere inexplicablemente hacer público el ministerio- fueron encargados a la Red Española de Agencias de Evaluación de Tecnologías Sanitarias y Prestaciones del Sistema Nacional de Salud (RedETS) que lo que hizo fue pedir a distintas asociaciones que aportaran las «evidencias científicas» que sobre su eficacia se han publicado desde 2012.

Cabe recordar que el ministerio hizo una lista previa de lo que califica de «pseudoterapias» en la que incluyó a 138 decidiendo que como entre 2012 y 2018 no se habían publicado trabajos sobre 72 de ellas podían descartarse sin más. Chocante y llamativa decisión porque viene a sugerir que ¡las evidencias científicas caducan! o que no están dispuestos a admitir las existentes antes de 2012.

En fin, el caso es que con tan peregrina excusa decidieron considerar sin más como «pseudoterapias» todas éstas: Análisis Somatoemocional, Análisis Transaccional, Ángeles de Atlantis, Armónicos, Arolo tifar, Ataraxia, Aura Soma, Biocibernética, Breema, Cirugía Energética, Coaching Transformacional, Constelaciones Sistemáticas, Cristales de cuarzo, Cromopuntura, Cuencos de cuarzo, Cuencos tibetanos, Diafreoterapia, Diapasones, Digitopuntura, Esencias marinas, Espinología, Fascioterapia, Feng Shui, Flores del alba, Frutoterapia, Gemoterapia, Geobiología, Geocromoterapia, Geoterapia, Grafoterapia, Hidroterapia del colon, Hipnosis ericksoniana, Homeosynthesis, Iridología, lama-fera, Masaje babandi, Masaje californiano, Masaje en la energía de los chacras, Masaje metamórfico, Masaje tibetano, Medicina Antroposófica, Medicina de los mapuches, Medicina Ortomolecular, Metaloterapia, Método de orientación corporal Kidoc, Método Grinberg, Numerología, Oligoterapia, Urinoterapia, Oxigenación biocatalítica, Piedras calientes, Pirámide Vastu, Plasma marino, Posturología, Pranoterapia, Psicohomeopatía, Psychic Healing, Quinton, Radiestesia, Rebirthing, Sincronización Core, Sofronización, Sotai, Tantra, Técnica fosfénica, Técnica Metamórfica, Técnica Nimmo de masaje, Terapia Bioenergética, Terapia Biomagnética, Terapia de Renovación de Memoria Celular (CMRT), Terapia Floral de California, Terapia floral orquídeas y Terapia Regresiva. Hemos destacado algunas en negrita porque su inclusión entre las que no cuentan con estudios o trabajos publicados es MANIFIESTAMENTE RIDÍCULA.

En cuanto a las 66 restantes el ministerio pidió a RedETS que se pronunciara sobre cada una de ellas y lo hiciera antes del 20 de marzo de 2020 en el caso de 18. Y como ya explicamos en el nº 225 -correspondiente a abril de 2019- las 66 terapias que se están «valorando» -es un decir- son éstas: Abrazoterapia, Acupresión, Acupuntura, Aromaterapia, Arteterapia, Auriculoterapia, Ayurveda, Biodanza, Hipoterapia, Chi-Kung o Qi-Gong, Constelaciones Familiares, Cromoterapia, Crudivorismo, Drenaje Linfático Manual, Enfermería Naturista, Fitoterapia, Gestalt, Hidroterapia, Hipnosis, Homeopatía, Kinesiología, Kundalini Yoga, Linfodrenaje, Luminoterapia, Macrobiótica, Magnetoterapia, Masaje ayurvédico, Masaje estructural profundo, Masaje tailandés, Medicina Naturista, Medicina Tradicional China, Meditación, Moxibustión, Musicoterapia, Naturopatía, Osteopatía, Panchakarma, Pilates, Programación Neurolingüística (PNL), Psicoterapia Integrativa, Quiromasaje, Quiropraxia, Reflexología Podal, Reiki, Respiración consciente integrativa, Risoterapia, Sanación Espiritual Activa, Seitai, Shiatsu, Sonoterapia, Tai Chi, Técnica Alexander, Técnicas de Liberación Emocional, Técnicas de Relajación, Terapia Sacrocraneal, Terapia de polaridad, Terapia Floral de Bach, Terapia Floral de Bush, Terapia Herbal, Terapia Humoral, Terapia Nutricional, Vacuoterapia, Visualización, Yoga de polaridad, Yoga y Zero Balancing (destacamos de nuevo algunas en negrita por haber sido las más demonizadas y estar entre las más usadas).

Es obvio que la petición de Luis de Miguel Ortega se justifica plenamente porque el plazo de revisión externa de los 5 primeros informes va del 17 de diciembre al 17 de enero y difícilmente puede argüirse nada sobre ellos si no son de dominio público. Es más, resulta insólito que RedETS no se dirigiera para pedir opinión a la Fundación de Terapias Naturales (FNT) cuando ésta representa a buena parte de los productores, distribuidores, vendedores, proveedores de terapias, pacientes y consumidores y su fin es defender los derechos del sector por lo que cuenta con interés directo, capacidad y legitimación plena para ello.