Piden más control sobre los acupuntores para evitar lesiones o complicaciones

 

La práctica de la Acupuntura -que goza de gran aceptación en países como Estados Unidos, donde se realizan unos 10 millones de tratamientos cada año- no es siempre inocua.
Según una investigación dirigida por el doctor Elmar Peuker de la Universidad Wilhelms, en Muenster (Alemania), con ella pueden también producirse efectos secundarios adversos, complicaciones y accidentes graves aunque sea en pocos casos. Los autores del estudio, empero, sospechan que ocurren muchos más en la realidad pero no se detectan bien porque los practicantes no comentan sus errores, bien porque los pacientes, convencidos de la bondad de la acupuntura, no relacionan el nuevo problema con la técnica que les han aplicado.
Peuker insiste en la necesidad de regular mejor el sector y controlar los títulos de estos profesionales y su formación.