Piden que la Acupuntura se convierta en una especialidad  médica

Los médicos que aprendieron los fundamentos de la Acupuntura por su cuenta y hoy la utilizan en sus consultas quieren que esta disciplina sea aprobada como especialidad en las facultades de Medicina. Es el caso de la presidenta de la Sección de médicos acupuntores del Colegio Oficial de Médicos de Barcelona, Isabel Giralt, quien así lo pidió durante la reunión que agrupó en Barcelona en mayo a más de 200 acupuntores de España, Portugal, Estados Unidos, Rusia y Vietnam con motivo del Primer Congreso Internacional Médico de Acupuntura celebrado bajo el lema De la tradición a la ciencia.
“Hoy día –explicó- la Acupuntura no se da ni como asignatura en las facultades de Medicina españolas por lo que los médicos recién licenciados no la conocen al finalizar la carrera. Al menos, las facultades de Medicina la deberían incorporar como asignatura optativa de introducción entre los estudiantes de quinto y sexto de carrera.” Cabe añadir que muchos centros universitarios la ofrecen ya como curso de postgrado a los licenciados en Medicina.
La verdad es que Acupuntura sigue provocando reticencias en gran parte del colectivo médico a pesar de que la Organización Mundial de la Salud (OMS) la recomienda expresamente para tratar el dolor, las alteraciones digestivas y musculoesqueléticas -como la artrosis-, los procesos alérgicos y los trastornos ginecológicos, entre otras patologías. Incluso el Instituto Nacional de Salud de Estados Unidos se pronunció ya en 1997 a su favor alegando que existía evidencia más que suficiente sobre su eficacia. En España hay cerca de un millar de médicos que utilizan la acupuntura habitualmente y muchos más que no son licenciados en Medicina.
En España ni la formación académica ni la práctica de la Acupuntura están reguladas. Y, por supuesto, no está cubierta por la Seguridad Social por lo que los pacientes deben pagarla de su propio bolsillo. En Alemania y Francia el sector de la acupuntura tampoco está regulado pero al menos existe un sistema de reembolso para las personas que recurren a ella.
Giralt reclama además que la Acupuntura “la apliquen únicamente médicos que sepan utilizarla porque requiere, como cualquier otro acto médico, de diagnóstico, un pronóstico y una prescripción terapéutica. Y eso, quien puede hacerlo mejor, es un facultativo”.
Una opinión ésta última discutible, agregaremos nosotros, porque la Acupuntura se basa en una concepción de la Medicina muy –pero que muy- distinta de la alopática o convencional. De hecho, se basa en la existencia de chacras, meridianos y nadis de energía que vitalizan el cuerpo, algo que a los médicos les suena –nunca mejor dicho- a chino. Y ya se nos explicará cómo se acepta una técnica que se basa en algo que no solo se desconoce sino que se niega. No. Bien está que haya médicos que hayan comprobado que la Acupuntura funciona pero aceptar la técnica sin aceptar la base que la sustenta es un sinsentido. Lo que hay que hacer es revisar las creencias de la Medicina alopática o convencional y adaptarlas a los nuevos conocimientos y, cuando proceda, renegar de las que no se sostienen. Lo que hay que hacer es modificar de una vez los planes de estudio y los conocimientos impartidos en las actuales facultades de Medicina. Lo demás es poner parches y actuar esquizofrénicamente.