Plantaciones de algas podrían combatir el efecto invernadero 

Científicos estadounidenses han plantado algas en el Océano Antártico para reducir las consecuencias de los gases con efecto invernadero. Los expertos han comprobado que estimulando el crecimiento de las algas -consumidoras de dióxido de carbono- se puede disminuir la presencia de esos gases en la atmósfera.
Las algas oceánicas y el plancton transforman el dióxido de carbono de la atmósfera en carbohidrato a través del proceso de la fotosíntesis, según afirma el científico John Martin del Instituto de Tecnología de Massachusetts.
El experto ha visto así refrendada su teoría, expuesta en 1990, cuando defendió públicamente su idea de que se podía estimular el crecimiento del plancton con mayores niveles de hierro en los mares del Sur. La fluctuación de los niveles de hierro en las aguas podría ser la causa de los cambios globales de temperatura, según el científico.