Ponen en entredicho la causa de la arteriosclerosis y la hipertensión arterial

 

Muchos médicos piensan que la arteriosclerosis se debe a una inflamación crónica resultado de un daño vascular. Sin embargo, un estudio coordinado por Clay Semenkovich -de la Facultad de Medicina de la Universidad de Washington- recién publicado en Nature sugiere que el origen puede estar en problemas mitocondriales de las células de las paredes de los vasos sanguíneos, alteraciones metabólicas que podrían además dar lugar a la hipertensión arterial.
La investigación se realizó con ratones genéticamente modificados para producir de forma abundante en las paredes de la aorta proteína 1, encargada de convertir la energía proveniente de los alimentos en calor y que en el sistema musculoesquelético imita los efectos que causa la actividad física. La idea era comprobar si la superproducción de proteína 1 -administrándoles doxiciclina- les protegía de la arteriosclerosis y la hipertensión. Pero no sólo no ocurrió así sino que pudo constatarse que esos ratones tendían a desarrollar arteriosclerosis con mayor frecuencia que los roedores del grupo de control (todos ellos con niveles similares de colesterol, glucosa y masa corporal).