Por la inmovilización de productos efectuada a Pinisan


Varapalo judicial al Ministerio de Sanidad y Consumo 

El Tribunal Superior de Justicia de Madrid dictó en diciembre del 2006 una sentencia declarando nulas y sin efecto todas las medidas cautelares de inmovilización de productos de la empresa Pinisan que llevó a cabo en marzo de 2003 la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid. En aquella ocasión la empresa de productos naturales vio cómo se la obligaba a retirar del mercado 26 productos sin más explicación que la de que su consumo “podía suponer” un riesgo para la salud. La sentencia afirma que la existencia de “peligro grave e inminente para la salud pública” -que es lo que permitiría la retirada según la Ley General de Sanidad- no se acreditó en ningún caso. Y la Sala deja bien claro que la Administración no puede tampoco invocar de forma genérica el Principio de Precaución para hacer lo que le plazca.
Algunos de los “peligrosísimos” productos entonces retirados estaban elaborados a base de sustancias o especies vegetales como el ajo, el cardo mariano, la glucosamina, el ginkgo biloba, las isoflavonas de soja, el muérdago, el cartílago de tiburón con glucosamina, la uncaria o la cáscara sagrada. Y la excusa alegada es que la legislación española considera medicamento “toda sustancia que se presente dotada de propiedades terapéuticas así como aquella que se administre con este fin sin que se haga referencia”. Definición, como tanta veces hemos denunciado, verdaderamente vergonzosa. Hablaremos de nuevo de este asunto en profundidad porque la sentencia es importante.