Posibilidades terapéuticas del veneno de ranas salvajes 

 

Diversas enfermedades hoy mortales se podrán curar con el veneno de diversas ranas salvajes. Así lo piensa al menos el equipo encabezado por el profesor Chris Shaw (al que vemos en la foto), que ha descubierto que los péptidos que secretan ciertas ranas salvajes para alejar a sus depredadores tienen importantes propiedades terapéuticas para reducir la tensión sanguínea, evitar la coagulación de la sangre y tratar otras lesiones resistentes a los fármacos convencionales así como luchar contra los tumores malignos, proteger la médula ósea de la quimioterapia e, incluso, usarse contra las plagas de insectos.
Los péptidos extraídos del veneno de una rana gigante mexicana, administrados en muy pequeñas dosis y en condiciones controladas, podrían reducir la tensión sanguínea hasta la mitad, lo cual abre las puertas a su utilización en nuevos medicamentos hipotensivos. Pero esa rana produce además otro péptido que impide la coagulación de la sangre y que se podría utilizar para fabricar medicamentos anticoagulantes.
Otra rana gigante africana produce un veneno que paraliza a los grandes insectos de los que se alimenta por lo que se piensa que los péptidos extraídos del mismo podrían utilizarse para evitar el ataque de las plagas a plantas como el algodón evitando usar plaguicidas.
Otra rana australiana que vive en los árboles tiene péptidos que se podrían utilizar contra enfermedades causadas por microorganismos resistentes a los antibióticos convencionales. Esos péptidos funcionan de un modo nuevo pues se incorporan a la membrana de las bacterias y la hacen estallar acabando con ellas. El mecanismo evita que la bacteria cree resistencia al péptido.
Las moléculas de otra rana norteamericana son parecidas a las moléculas mensajeras del cuerpo humano, de las que se sabe que estimulan o inhiben el desarrollo de tumores malignos. Por eso piensan que a partir de ellas se podrían crear nuevos medicamentos anticancerosos y contra los daños que sufre la médula ósea de las personas sometidas a quimioterapia. "Personalmente –comentaría Shaw-, creo que en las moléculas del veneno de esas ranas puede estar  el remedio para esas y otras enfermedades".
Más información en: Internet: www.ulst.ac.uk 
E-mail de Chris Shaw:  cshaw@ulst.ac.uk