Promueven la estatina como la “nueva aspirina"…

 

Buena parte de los ataques cardíacos o cerebrales se podrían evitar mediante un tratamiento con la estatina, un producto para reducir el nivel de colesterol en sangre, si creemos los datos del estudio de la unidad Clinical Trial Services de la universidad inglesa de Oxford.
El profesor Rory Collins, quien ha dirigido la investigación -que ha durado ocho años-, afirma: “Las estatinas pueden tener efectos mitigantes sobre los ataques cardíacos o cerebrales superiores a los de la aspirina. Un tratamiento con estatinas puede evitar la cirugía cardiovascular, la angioplastia y las amputaciones que sufren los diabéticos. La estatina se va a convertir en la nueva aspirina". El estudio apunta que los medicamentos a base de estatina -que se conocen desde hace tiempo- reducen el nivel de colesterol y triglicéridos en sangre.
Para llegar a estas conclusiones se estudió a 20.530 voluntarios de 40 a 80 años con presumible alto riesgo de sufrir enfermedades coronarias pero sobre los que había dudas de las ventajas e inconvenientes de someterse a una terapia para reducir el colesterol.
"El tamaño de la muestra, la duración del estudio y la gran cantidad de pacientes de alto riesgo incluidos–asegura Collins-  hace que los médicos dispongan ahora de unas pruebas de gran claridad y fiabilidad. De las personas sometidas a prueba, 10.000 recibieron estatina. Si en todo el mundo recibieran tratamiento con estatina el cerca del millón de personas de alto riesgo que hay, calculo que se podrían salvar cada año unas 50.000 vidas, es decir, 1.000 por semana".
Un porcentaje, añadiremos nosotros, muy mediocre. ¿Por qué se considera un “éxito” que un fármaco pueda quizás evitar la muerte de sólo un 5% de los pacientes tratados con él?  Porque eso lo que indica es que no funciona con el 95%. No. La manera de resolver los problemas cardiovasculares no está en los fármacos. Ni en la aspirina, ni en las estatinas, ni en ningún otro químico. Aunque muchos estén dispuestos a creérselo. Especialmente, los que viven -muy bien- de ello. Está en una alimentación adecuada y en un estilo de vida saludable, realización de algo de ejercicio incluido. Ya está bien de cuentos.