¿Protegen las fresas y arándanos de sufrir un ataque al corazón? 

Ingerir semanalmente tres porciones de arándanos y fresas reduce un tercio la posibilidad de sufrir un ataque al corazón según un estudio dirigido por Aedin Cassidy -director del Departamento de Nutrición de la Escuela de Salud Pública de Harvard en Boston (EEUU)- efectuado en colaboración con investigadores de la Universidad de East Anglia en el Reino Unido que acaba de publicarse en Circulation. Para ello analizaron los datos de 93.600 mujeres de entre 25 y 42 años. Y ello independientemente de la edad, la presión arterial, los antecedentes familiares, la masa corporal, el ejercicio, el tabaquismo, la cafeína o el alcohol.
Hasta aquí la información. Nosotros debemos agregar que las fresas también protegen de la radiación cósmica –lo dimos a conocer en la sección de Noticias del nº 57- y el estómago del alcohol –lea la sección de Noticias del nº 144-. Por lo que se refiere a los arándanos ya explicamos en el nº 77 que se las considera antiinflamatorias, antihemorrágicas, antisépticas y portadoras de vitamina P -indicada para mejorar la microcirculación, aumentar la resistencia y controlar la permeabilidad capilar- por lo que están indicadas en varices, hemorroides, fragilidad capilar, arteriopatía, edema por insuficiencia venosa, hemeralopia y retinitis pigmentaria; además poseen glucoquinina, conocida también como “la insulina vegetal” por su demostrada capacidad para disminuir el nivel de glucosa en sangre.