¿Provoca el lactato cáncer en las células mutadas?

Iñigo San Millán, profesor de la Facultad de Medicina de la Universidad de Colorado (EEUU), asegura que el lactato que se produce al consumir glucosa puede provocar que una célula mutada se vuelva cancerosa y luego se propague. Y es que al añadir glucosa in vitro a células de cáncer de mama y producirse lactato vio que aumentaba la expresión de los principales genes mutantes entre un 150% y un 800%. Luego comprobaron si pasaba lo mismo  en células de cáncer de pulmón -pequeñas y no pequeñas- y los resultados fueron similares.

El trabajo acaba de aparecer en Frontiers in Oncology y avala lo que ya descubrió hace casi un siglo el premio Nobel Otto Warburg: las células cancerosas consumen glucosa con mucha rapidez y ello da lugar a un marcado aumento en la producción de lactato.

El lactato, considerado durante mucho tiempo un mero producto de desecho, es en realidad una fuente importante de energía celular, especialmente para las mitocondrias pero según asevera ahora el equipo de San Millán es además «un importante regulador de los genes implicados en el cáncer«. Según explica el lactato que aparece tras hacer ejercicio es rápidamente eliminado por el cuerpo y ello  mejora la condición física pero el que se produce en un tumor activa los genes mutados de las células y las maligniza. De hecho está constatado que el ejercicio reduce el riesgo de padecer cáncer e incluso ayuda en caso de haberse ya manifestado.

Pues bien, San Millán se pregunta si impedir que el lactato salga de la célula cancerosa no hará que «estalle», algo para lo que evidentemente se requeriría un fármaco selectivo que actué solo contra las células cancerosas sin afectar a las sanas; y de hecho ha empezado ya a probar el método en diferentes tipos de cáncer implantados en ratones.