Raúl Ortiz de Lejarazu recibió más de 23.000 euros de los fabricantes de vacunas

¡Siendo director de un centro de vigilancia de la gripe!

El doctor Raúl Ortiz de Lejarazu recibió entre 2016 y 2018 más de 23.000 euros de tres fabricantes de vacunas contra la gripe –GlaxoSmithKline (GSK), Seqirus y Sanofi– mientras dirigía el Centro Nacional de la Gripe de Valladolid, uno de los tres laboratorios españoles incluidos en la red mundial de vigilancia de la enfermedad. ¿La razón? La socorrida «prestación de servicios». Así lo dio a conocer el pasado 13 de octubre el diario digital eldiario.es.

Se trata de un centro adherido al Servicio de Microbiología del Hospital Clínico de Valladolid cuyo jefe fue hasta hace unos meses propio Ortiz de Lejarazu quien -según explica el diario- aparecía en el momento de la noticia como ponente de las jornadas que sobre la gripe iban a celebrarse el 30 de octubre en esa ciudad sin que se dijera en el programa nada de los posibles conflictos de interés cuando ha sido además director de los cursos anuales que la Universidad Internacional Menéndez Pelayo dedica a las vacunas y financia GlaxoSmithKline (GSK).

Lo vergonzoso es que según el diario mencionado entre los ponentes del pasado mes de julio figuraban también Federico Martinón-Torres -que recibió 24.500 euros de GSK entre 2017 y 2018-, Josep Marès -que recibió 6.000  de la misma farmacéutica- y Santiago Blanco, vicepresidente de la Asociación Española contra la Meningitis (AEM) cuyo comité científico encabeza el propio Martinón-Torres y en el que además aparecen la doctora María José Cilleruelo -miembro del comité de vacunas de la Asociación Española de Pediatría que ha cobrado de GSK más de 8.000 euros en dos años-, María Garcés -investigadora del centro público Fisabio de la Comunidad Valenciana que ingresó otros 5.800 euros de la misma multinacional- y Sonia Tamamesjefa del servicio de Epidemiología de Castilla y León, comunidad que junto a Canarias ha incluido la vacuna infantil de la meningitis B en el calendario oficial desmarcándose de la decisión global tomada en el Consejo Interterritorial de Salud-. Y el Ministerio de Sanidad sigue mirando para otro lado. Sin comentarios.