Reconocen numerosas intervenciones médicas innecesarias

Que la salud es ante todo un negocio solo lo niegan hoy las personas desinformadas. Negocio que se desarrolla en numerosos aspectos entre los que destacan la realización de análisis y pruebas a menudo tan innecesarias como costosas: chequeos médicos anuales, análisis de orina y sangre, biopsias, densitometrías óseas, ecografías, radiografías, resonancias, TACs, electrocardiogramas, electroencefalogramas, angiografías, angiometrías, angiofluoresceingrafías, mamografías, artroscopias, citologías, cistoscopias, colonoscopias, exámenes otoscópicos,  gastroscopias, laparoscopias, cultivos, pruebas de alergia e intolerancia, sigmoidoscopias, urografías… Sin olvidar los fármacos que a menudo se recetan de forma «preventiva», incluidas las inútiles y peligrosas vacunas.
Pues bien, la actual crisis económica empieza a tener consecuencias positivas porque la imposibilidad de mantener el despilfarrador sistema sanitario actual ha obligado al Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad y a las autodenominadas «sociedades científicas» a replantearse el negocio eliminando parte -una muy pequeña, todo hay que decirlo- de las pruebas médicas que ¡ahora! reconocen ser a menudo «innecesarias». La iniciativa se puso en marcha en abril de 2013 con 12 «sociedades científicas» de distintas especialidades médicas pero sus recomendaciones ya las han asumido 39. El proyecto, enmarcado en las actividades de la Red Española de Agencias de Evaluación de Tecnologías Sanitarias, tiene como objetivo «disminuir las intervenciones innecesarias» entendidas éstas como «aquellas que no han demostrado eficacia, tienen escasa o dudosa efectividad o no son coste-efectivas». Ante lo que cabe preguntarse por qué entonces se encargaban y sufragaban… respuesta que por supuesto no esperamos.
Pues bien, a fin de que nuestros lectores sepan cuáles son algunas de esas pruebas de nula o escasa eficacia que no se justifican damos a conocer las inicialmente identificadas por doce de esas «sociedades científicas» -la Asociación Española de Pediatría, la Sociedad Española de Cardiología, la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición, la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria, la Sociedad Española de Medicina Interna, la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria, la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia, la Sociedad Española de Nefrología, la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica, la Sociedad Española de Neurología, la Sociedad Española de Patología Digestiva y la Sociedad Española de Reumatología– advirtiendo que se espera se amplíen en 2014. Tales son sus recomendaciones en…
…Medicina Interna:
-En la mayoría de las ocasiones en que se detecta presión arterial elevada no se justifica sugerir al paciente un tratamiento antihipertensivo inmediato.
-No se debe recetar ácido acetilsalicílico -principio activo de la aspirina- como prevención primaria en personas sin enfermedad cardiovascular.
-No se justifica recetar benzodiacepinas para tratar el insomnio, la agitación o el delirio en las personas de edad avanzada.
-En la insuficiencia cardiaca crónica no se justifica la determinación de péptidos natriuréticos para tomar decisiones terapéuticas.
-El cribado y tratamiento de la bacteriuria asintomática -incluyendo a los pacientes con sondaje vesical- no está indicado salvo en el embarazo o en procedimientos quirúrgicos urológicos.
Patología digestiva:
-No se justifica programar revisiones ni colonoscopias antes de que transcurran 5 años desde la extirpación de uno dos adenomas menores de un centímetro sin displasia de alto grado.
-No se deben recetar antibióticos a las personas con pancreatitis aguda leve.
-No se deben prescribir inhibidores de la bomba de protones -como el omeprazol, el lansoprazol, el esomeprazol, el pantoprazol o el  rabeprazol- para proteger el sistema digestivo cuando no hay realmente riesgo de complicaciones gastrointestinales.
-No se justifica utilizar la detección de inmunoglobulinas A y G para diagnosticar la celiaquía.
-No se debe restringir la ingesta de líquidos en los pacientes con ascitis salvo en presencia de hiponatremia dilucional con natremia inferior a 125 meq/l.
…Reumatología:
-No se deben usar dos o más antiinflamatorios no esteroideos (AINEs) de manera simultánea ya que no incrementa la eficacia y sí la toxicidad.
-No se deben utilizar sustancias terapéuticas inyectables a nivel local para el dolor lumbar inespecífico.
-El lavado artroscópico con desbridamiento no está indicado en los pacientes con artrosis de rodilla salvo clara historia de bloqueo mecánico.
-No se justifica utilizar ni una radiografía simple ni una Ultrasonometría Cuantitativa (QUS) para diagnosticar una osteoporosis.
-No se justifica someter a un paciente a una Tomografía Axial Computarizada (TAC) o a una Resonancia Magnética (RMN) en casos de cervicalgia y lumbalgia inespecíficas sin signos de alarma.
…Endocrinología y Nutrición:
-No se justifica utilizar glitazonas en diabéticos con insuficiencia cardiaca.
-No se justifica recetar sulfonilureas a pacientes ancianos con insuficiencia renal.
-No se justifica determinar  tiroglobulina en la evaluación inicial de la malignidad de un nódulo tiroideo.
-No se justifica repetir la determinación de anticuerpos antitiroideos a las personas diagnosticadas de disfunción tiroidea que dieron positivo con anterioridad.
-No se justifica realizar ecografías tiroideas a todo paciente con hipotiroidismo subclínico.
…Neumología:
-No se justifica pedir una resonancia magnética para evaluar el estadio de un tumor primario en el cáncer pulmonar de célula no-pequeña.
-No se justifica prescribir tratamiento ambulatorio con oxígeno a las personas con EPOC con la presión parcial de oxígeno en sangre arterial mayor de 55 mm/Hg sin desaturación por ejercicio.
-No se justifica en casos de asma bronquial la utilización de broncodilatadores betamiméticos inhalados de acción prolongada como único tratamiento.
-No se deben utilizar sistemáticamente antibióticos para el tratamiento de pacientes con agudizaciones de EPOC sin datos de gravedad y con un solo criterio de Antonhisen (que no sea la purulencia de esputo).
-No se justifica recetar hipnóticos a personas con dificultad para dormir sin diagnóstico etiológico.
…Pediatría:
-Es injustificable realizar de forma rutinaria test serológicos a niños para ver si son celiacos antes de que el gluten se haya introducido en su dieta.
-No se justifica dar antibióticos de forma rutinaria a los niños solo por padecer gastroenteritis.
-No se justifica realizar electroencefalogramas, TACs o resonancias magnéticas a niños con convulsión febril simple.
-No se justifica en niños el uso rutinario en la bronquiolitis aguda de radiografías de tórax.
-Ante la sospecha de una infección meningocócica invasiva no se justifica esperar a los cultivos para dar antibióticos a los niños.
…Nefrología:
-No se debe iniciar un tratamiento con diálisis sin haber informado adecuadamente al paciente y a su familia a fin de que puedan tomar la decisión.
-En el paciente anciano con enfermedad renal crónica (ERC) y proteinuria no se deberá procurar un objetivo de presión arterial inferior a 130/80 de forma rutinaria.
-No se deberá usar de forma rutinaria la asociación de un inhibidor directo de la renina y un inhibidor del enzima convertidor de la angiotensina (IECA) o antagonista de los receptores de angiotensina II (ARAII).
-No se deben prescribir suplementos de ácido fólico y vitamina C en el tratamiento de la anemia en caso de enfermedad renal crónica.
-No se justifica medir sistemáticamente los niveles de renina plasmática como marcador pronóstico de hipertensión arterial en niños con daño renal permanente
…Cardiología:
-No se justifica usar solo clopidogrel como primera línea de tratamiento tras un infarto de miocardio.
-No se justifica prescribir de forma rutinaria fibratos para la prevención primaria de la enfermedad cardiovascular.
-No se justifica utilizar de forma rutinaria antagonistas de canales de calcio para reducir el riesgo cardiovascular después de un infarto de miocardio.
-No se justifica recetar antiarrítmicos a personas con disfunción sistólica ventricular izquierda (en especial los del grupo I-C) dados sus potenciales efectos adversos (empeoramiento de la insuficiencia cardiaca, proarritmia, muerte…).
-En pacientes con fibrilación auricular persistente en los que se ha corregido la causa -por ejemplo infección pulmonar o fiebre- y se ha llevado a cabo con éxito cardioversión no se recomienda el uso de antiarrítmicos para mantener el ritmo sinusal a no ser que haya factores de riesgo para la recurrencia.
Neurología:
-No se justifica usar anticoagulantes de forma rutinaria en el tratamiento del ictus agudo.
-No se deben hacer reiteradamente TACs o resonancias magnéticas a personas con cefalea primaria (migraña y cefalea tensional) si no ha habido cambios que lo justifiquen.
-No se justifica repetir de forma rutinaria electroencefalogramas a los epilépticos controlados -sin cambios en el perfil de las crisis- salvo que se quiera retirar la medicación.
-No se justifica usar fármacos con potenciales efectos secundarios extrapiramidales (antieméticos, antivertiginosos, procinéticos, etc.) en personas con parkinson.
-No se justifica dar corticoesteroides durante largos periodos a las personas con esclerosis múltiple.
Medicina de Familia:
-La terapia hormonal sustitutoria -estrógenos o estrógenos con progestágenos- para prevenir la enfermedad vascular entre las mujeres posmenopáusicas no se justifica.
-Solicitar de forma rutinaria densitometrías a la mujeres postmenopáusicas para valorar el riesgo de fractura osteoporótica sin realizar antes una valoración de factores de riesgo no se justifica.
-El uso de tiras reactivas y glucómetros en pacientes diabéticos tipo 2 tratados con fármacos orales no hipoglucemiantes no se justifica salvo en caso de control glucémico inestable.
-Determinar el PSA en los varones asintomáticos sin antecedentes familiares de primer grado de cáncer de próstata no se justifica.
-El uso primario conjunto de rifampicina y pirazinamida en las personas inmunocompetentes con tuberculosis no se justifica dada su elevada toxicidad.
Tales son las recomendaciones aceptadas  por las sociedades mencionadas y que nosotros recogemos. Debemos sin embargo añadir por nuestra parte que nos parecen absolutamente insuficientes porque la mayor parte de las pruebas diagnósticas y tratamientos convencionales actuales son tan innecesarios -y a menudo peligrosos- como ineficaces.

Los antiinflamatorios pueden dificultar la recuperación de los tejidos lesionados

El uso de antiinflamatorios no esteroideos (AINEs) en las fracturas óseas y en las lesiones tendinosas ¡puede enlentecer o dificultar la curación! Así lo demuestran varios estudios según aseveraría el doctor Tomás Fernández Jaén, jefe del Servicio de Traumatología y Medicina Deportiva de la Clínica CEMTRO y vocal de la Federación Española de Medicina del Deporte (FEMEDE) durante el XII Simposio Internacional sobre Avances y Actualizaciones en Traumatología y Ortopedia celebrado en ese hospital madrileño el pasado mes de noviembre. Es más, ha publicado en Archivos de Medicina del Deporte -junto a otros colegas de esa clínica- un artículo explicándolo.
Según esos expertos muchos médicos ven la inflamación como un proceso patológico que debe ser bloqueado lo antes posible y de ahí que sea habitual usar técnicas y fármacos antiinflamatorios de forma rápida e indiscriminada, tanto entre la población como entre los deportistas cuando lo cierto es que es precisamente el proceso inflamatorio el que pone en marcha los mecanismos internos de reparación y regeneración de los mismos. Luego es contraproducente impedirlo en una primera fase porque la inflamación tiene por objeto asegurar el riego sanguíneo de la zona dañada y evitar la extensión del daño al permitir llegar a la zona células de defensa, regenerar o reparar el tejido y acelerar la limpieza de las células muertas. La inflamación es pues según ellos “una respuesta protectora del organismo, generalmente local y controlada”.
La propia Federación Española de Medicina del Deporte (FEMEDE) defiende por ello el uso de medicamentos de acción biorreguladora que modulen la inflamación y los síntomas -no que los impidan-, estimulen la cicatrización y contribuyan a que la sangre fluya y desaparezca el edema. Añadiendo que lo idóneo es estimular el sistema inmune, facilitar el drenaje y detoxificación de los tejidos y restablecer el equilibrio fisiológico.
Nos congratula comprobar que aún quedan médicos con sentido común. Por nuestra parte invitamos a leer en nuestra web- www.dsalud.com– el artículo que con el título Antiinflamatorios: uno de los negocios más rentables… y vergonzosos apareció en el nº 80.