Reducir el “colesterol malo” disminuye la placa aterosclerótica

 

Reducir los niveles de LDL -más conocido como colesterol “malo”- a niveles por debajo de los aconsejados revierte la extensión de la placa aterosclerótica que suele ser causa de infarto de miocardio o ictus. Eso es, al menos, lo que señala un estudio publicado en el último número de Circulation. A las personas con problemas cardiacos conocidos o con factores de riesgo mayores, como los diabéticos, se les aconseja reducir su tasa de LDL por debajo de 100 mg/dl en sangre. La meta para los pacientes cuyo único factor de riesgo es un índice alto de colesterol es llegar a un LDL menor de 130 mg/dl. “Sin embargo, existían dudas sobre si una disminución radical del LDL supondría incluso un mayor beneficio para el enfermo”, según explica Allen J. Taylor, director de Investigación Cardiovascular del Walter Reed Army Medical Center en Washington y principal autor del estudio. A este respecto, muchos expertos aún se preguntan hoy sobre la existencia de otros efectos, además del descenso del LDL, que resulten del tratamiento hipolipemiante con estatinas, el fármaco que con más frecuencia se utiliza para reducir el colesterol total y el LDL, ya que, además de afectar a los cifras de colesterol, las estatinas pueden influir en las tasas de inflamación arterial o en el grado de grosor de las arterias.