Relacionan el pesimismo con las subidas de tensión

 

Las personas que se sienten desgraciadas o son pesimistas tienen tres veces más de posibilidades de sufrir hipertensión que las optimistas, según un estudio hecho por expertos de la Universidad de Michigan (EE.UU.).
El equipo -dirigido por la doctora Susan Everson– examinó los casos de 616 hombres de mediana edad y encontró que, incluso dejando de lado factores de riesgo como la obesidad y el sedentarismo, los más pesimistas o desesperanzados eran más propensos a las subidas de tensión.
En el estudio, los expertos registraron un 16% de aumento en el riesgo de hipertensión por cada punto en la escala de pesimismo. Otros factores que influyeron en el aumento de la tensión fueron el historial familiar, la edad, la inactividad física y el consumo de tabaco y alcohol.
Además, la investigación demuestra que la desesperanza tenía un efecto más negativo para el corazón que la depresión.