SACUDIR VIOLENTAMENTE A LOS BEBÉS TIENE GRAVES CONSECUENCIAS PARA SU SALUD

 

Cuando un niño llora, muchos padres tienen que armarse de paciencia e intentan calmar a sus hijos. Sin embargo, bastantes admiten hacer uso de otros métodos, no muy ortodoxos, como cachetes o zarandeos. Pues bien, según los expertos, incluso los más leves pueden producirles daños cerebrales.
Éstos aseguran que sacudir violentamente a los niños para que dejen de llorar puede ser muy peligroso. El daño cerebral más importante causado por este «método» es la hemorragia subdural, producida por un desgarre de las venas pequeñas que se encuentran dentro del cráneo. La sangre se derrama hacia la duramadre, la membrana más externa de las tres capas de meninges, que son las que cubren el encéfalo y la médula espinal.
Los pequeños derrames pueden tener consecuencias leves, como pérdida de apetito, vómitos y letargo, pero también desembocar en algún tipo de discapacidad a largo plazo.
Para calmar a los niños cuando lloran excesivamente los médicos aconsejan ponerles música que les relaje, acostarlos en sus cunas o llevarlos a otra habitación, pero nunca sacudirles.