Salgado acusa a la industria de "presionar" a los médicos

 

La ministra de Sanidad y Consumo, Elena Salgado ha “exigido” a los laboratorios farmacéuticos que no ejerzan "tanta presión" sobre los médicos. "Nuestros profesionales tienen que saber prescribir mejor el medicamento más adecuado, no prescribir el más caro simplemente por la presión de la industria farmacéutica", afirmó con inusitada valentía.
A la industria farmacéutica estas palabras les ha sonado a auténtica declaración de guerra. También a los defensores de la industria instalados en la Organización Médica Colegial, como es el caso de su presidente, Guillermo Sierra, tal actitud le parece poco razonable porque no hay que olvidar que el “mecenazgo de la formación médica sigue corriendo a cargo de la industria farmacéutica”. ¿”Mecenazgo”? ¿A detentar la exclusiva del lavado de cerebro a la que la industria farmacéutica somete a los médicos para que receten sus productos se le llama “mecenazgo”? ¡Hipócritas! La intervención de la industria farmacéutica en la llamada “formación continuada de los médicos” debería estar ya prohibida por ley.