Sanidad ampliará la lista de medicamentos que se dispensan sin receta

 

El Ministerio de Sanidad y Consumo está elaborando una orden para ampliar el número de principios activos susceptibles de ser empleados en “especialidades farmacéuticas publicitarias” (se denomina así a los medicamentos que no necesitan receta). Según el subdirector general de Asistencia y Prestación Farmacéutica, Alfonso Rodríguez, se hace para que pueda ser mayor la "automedicación responsable". Es decir, para facilitar a la gente –que en general carece de la información necesaria para conocer y entender las interacciones, contraindicaciones y potenciales efectos secundarios negativos de los fármacos- la compra de más fármacos paliativos que no curan nada pero engordan las cuentas de las multinacionales… sin tener que convencer antes al médico. Y eso que actualmente están ya autorizados en España más de 300 principios activos presentes en unas 1.250 especialidades farmacéuticas (fármacos sin receta).
Que esa es la razón y no otra lo demuestra la alegación de Alfonso Rodríguez ante un foro compuesto mayoritariamente por farmacéuticos a los que explicó que la cuota de “especialidades farmacéuticas” en España "todavía está lejos" de la de otros países de la Unión Europea: aquí el gasto en esos medicamentos es de 23 euros por persona frente a los 40 de media de la Unión Europea. El subdirector de Asistencia y Prestación Farmacéutica mostró su esperanza en que "de forma lenta y progresiva España pueda llegar a converger" con Europa en este aspecto. En otras palabras, “converger con Europa” es lograr que aumenten las ventas de productos farmacéuticos sin receta, sirvan o no para algo porque de lo que se habla es del negocio, no de salud.
Piense el lector que de ese tipo de fármacos sí se puede hacer publicidad en los medios a diferencia de lo que ocurre con los medicamentos de prescripción (es decir, que requieren receta).
La excusa ante la sociedad para esta decisión es que así “se reducirá el número de consultas en Atención Primaria con la consiguiente reducción de la presión asistencial en este ámbito y el ahorro derivado de eliminar las prescripciones que se hubieran hecho en ellas”. Como puede el lector comprobar nunca se habla de salud, se habla siempre de dinero.
La hipocresía de esta decisión lo demuestra sin paliativos la retirada del mercado de un producto inocuo como el Bio-Bac así como de numerosos productos fitoterapéuticos, dietéticos y compuestos de vitaminas, minerales y oligoelementos. Se prohíbe su comercialización alegando potenciales peligros no demostrados y se va a liberar la venta de más fármacos que sí pueden tener interacciones, contraindicaciones y efectos yatrogénicos. ¿Alguien duda aún de que en el actual Ministerio de Sanidad y Consumo se carece de vergüenza?