Se constituye la Asociación Española de Médicos Integrativos

 

El pasado mes de diciembre se constituyó en Madrid la Asociación Española de Médicos Integrativos, entidad que nace con el objetivo de agrupar a los profesionales y especialistas médicos españoles que cada vez en mayor número manejan a diario no sólo la medicina convencional sino las llamadas medicinas complementarias​ o alternativas (Medicina biológico-naturista, Medicina Tradicional China, Homeopatía, Nutrición Ortomolecular, Homotoxicología, Medicina Antroposófica, etc.) buscando ante todo aumentar el efecto autocurativo del organismo bajo la máxima Primum non nocere (Lo primero, no dañar).

En palabras de la doctora Esther de la Paz, presidenta de la nueva organización, es hora ya de reivindicar la validez de todas esas terapias, de su reconocimiento oficial y de su incorporación a las universidades y al sistema sanitario con el fin de que en un futuro quienes las ejerzan sean solo médicos y no profesionales carentes a menudo de unas exigencias formativas mínimas. Algo para lo cual -explica- será necesario vencer la resistencia que manifiesta aún buena parte de la clase médica ante esas medicinas que llega incluso a la descalificación personal de quienes las ejercen; para lo cual intentarán dialogar con los responsables de la Organización Médica Colegial y del Ministerio de Sanidad a fin de exponerles que el futuro de la Medicina pasa por la integración como demuestra la experiencia internacional.

A juicio del Dr. Santiago de la Rosa, vicepresidente de la entidad, “el único futuro posible para la Medicina es la Medicina Integrativa; es el futuro porque quienes la ejercemos contamos con los conocimientos y herramientas de la medicina convencional y los de muchas otras escuelas, tanto antiguas como nuevas. Es más, incorporamos técnicas y dispositivos de última generación, tanto diagnósticos como terapéuticos, que son lamentablemente desconocidos por gran parte de la clase médica. Además entendemos que es imprescindible volver al contacto personal con los enfermos no solo para informarles bien y debidamente sino pata dialogar con ellos, escucharles y aprender de sus experiencias vitales”.

En suma, una ardua tarea que desde esta revista apoyamos sin reservas.