Se constituye una asociación de afectados por el medicamento Acomplia

 

Personas afectadas en España por el consumo de rimonabant -medicamento que con el nombre de Acomplia comercializó la multinacional Sanofi-Aventis para adelgazar con el vergonzoso beneplácito de las autoridades sanitarias- decidieron recientemente constituir una asociación para estudiar las posibles reclamaciones por los daños causados (desde graves depresiones hasta el suicidio). Acción que su presidente, Pablo Gastalver López, ha encargado ya a la Sociedad Españolade Profesionales en Defensa de la Salud(www.defensoresdelasalud.com) que integran varios bufetes de abogados –Peña & Oria Abogados cuya sede central está en Madrid-, Pajares & Abogados Asociados -con sede central en Zaragoza- y Bufete Osuna –con sede en Sevilla y delegaciones en Huelva, Cádiz, Córdoba, Granada y Madrid- que cuenta además con despachos colaboradores en París (Francia), Francfort (Alemania), Salerno (Italia), Bucarest (Rumania), El Cairo (Egipto), Shangai (China) y Kfar-Saba (Israel) así como en las ciudades estadounidenses de Nueva York, Houston (Texas) y Charlottesville (Virginia) donde tres despachos importantes unificaron igualmente sus fuerzas dando lugar a Reich & Binstock y Seeger & Weiss, conocido bufete especializado desde hace años en la denuncia de los abusos e irregularidades de las multinacionales farmacéuticas a las que han ganado ya varios pleitos multimillonarios en los tribunales estadounidenses (es el caso de los fármacos Vioxx y Zyprexa).
Acomplia-vendido como “adyuvante de la dieta y el ejercicio para el tratamiento de pacientes obesos o pacientes con sobrepeso con factores de riesgo asociados como la diabetes tipo II o dislipemia”- comenzó a comercializarse en España en marzo del 2008pero estaba disponible en otros países desde hace ya dos años. Y hace unos meses ya había sido oficialmente relacionado con cinco muertes y 720 reacciones graves ¡sólo en Gran Bretaña! En Estados Unidos no se aprobó su venta precisamente porque el panel de expertos designado rechazó hacerlo al entender que aumenta el riesgo de problemas neurológicos y psicológicos pudiendo llevar al suicidio tras revisar 59 ensayos clínicos y los datos preliminares de otros estudios en marcha. Algo que luego reconocería también la agencia reguladora de medicamentos y productos sanitarios británica que en su propia web admite que en ese país hubo al menos un suicidio y otros dos intentos de quitarse la vida. El Sistema Español de Farmacovigilancia, por su parte, recibió al menos doce notificaciones de sospechas de “reacciones adversas de tipo psiquiátrico de las que nueve eran graves y dos referían ideación suicida”.
La verdad es que nada más salir al mercado se empezaron a notificar trastornos psiquiátricos graves estando hoy acusado de provocar trastornos depresivos, vasculares, articulares, respiratorios, torácicos, mediastínicos, gastrointestinales, dermatológicos, musculoesqueléticos y del tejido conjuntivo así como ideas suicidas. De hecho puede causar –entre otros síntomas- náuseas, diarreas, vómitos, mareos, calambres y espasmos musculares, gastroenteritis, ansiedad, irritabilidad, nerviosismo, agresividad, alucinaciones, pérdida de memoria, trastornos del sueño, insomnio, parasomnia, síntomas de pánico, cólera, disforia, hipoestesia, ciática, sofocos, parestesia, prurito, hiperhidrosis, sudores nocturnos, tendinitis, astenia, fatiga… La Agencia Europeadel Medicamento (EMEA) terminósuspendiendo su comercialización.
Las personas interesadas en integrarse en la asociación de afectados recién constituida con la intención de llevar a los tribunales a Sanofi-Aventis pueden ponerse en contacto con ellos a través de la mencionada Sociedad Española de Profesionales en Defensa de la Salud(www.defensoresdelasalud.com).