Se perfila una nueva vía de tratar la diabetes con células del intestino modificadas 

La Universidad de Alberta (Canadá) ha dado un paso adelante en el tratamiento de la diabetes. La idea es sustituir las células beta pancreáticas -las productoras de insulina- por otras células genéticamente alteradas que pueden producir sustancias similares en el organismo de los afectados por esta enfermedad.
De momento, este equipo científico ha logrado manipular genéticamente células del intestino para que un grupo de cobayas produzcan insulina humana. Aseguran que estos ratones modificados consiguieron sobrevivir sin rastro de la diabetes incluso cuando las células del páncreas fueron destruidas por los científicos para ver el resultado.
El profesor canadiense Timothy Kieffer ha anticipado que las mismas pruebas aplicadas a seres humanos tardarán todavía cierto tiempo porque es necesario buscar ahora un sistema de introducción de las células modificadas idóneo para las personas.
Los expertos de Alberta emplearon en sus tests las llamadas células K intestinales por presentar ciertos parecidos con las células beta del páncreas.