¿Se podrán regenerar lesiones hepáticas con células-madre?

Las células-madre del cordón umbilical y de la médula ósea podrían servir para tratar a las personas con lesiones hepáticas causadas por quimioterapia, radioterapia, cirrosis o traumatismos. Así lo cree al menos el equipo de Jan A. Nolta, profesor de la Universidad de Washington y coordinador de la investigación, que aisló células-madre humanas altamente purificadas procedentes de médula ósea y cordón umbilical y las trasplantó en ratones inmunodeficientes. Los resultados mostraron que la mayor concentración de células productoras de albúmina humana en los hígados dañados se localizaba en los animales que habían sido tratados con el factor de crecimiento de hepatocitos. Los expertos creen que las células madre son capaces de migrar desde la médula ósea a la sangre circulante, alcanzar el órgano dañado y convertirse en hepatocitos productores de albúmina. El paso siguiente es aumentar la cifra de células madre que se diferencian en los hepatocitos y estudiar las células madre formadoras de sangre para reparar el músculo esquelético. Habrá pues que esperar.