Se prohíben los disruptores endocrinos ¡pero sólo en los bebés y las embarazadas!

La Comisión de Medio Ambiente, Salud y Seguridad Alimentaria del Parlamento Europeo ha decidido prohibir a partir de 2020 (hay que dejar que las empresas afectadas vendan los productos ya fabricados por peligrosos que éstos sean) el uso de disruptores endocrinos -como los ftalatos- en todo material de uso médico que se use en recién nacidos, embarazadas y lactantes pero permitirá que a los niños, adolescentes y adultos se nos siga intoxicando impunemente (solo se eliminarán en caso de existir alternativas que obviamente la industria no tendrá prisa en buscar). La iniciativa fue de la eurodiputada sueca Åsa Westlund que abogaba por la adopción urgente de medidas concretas para proteger a todos los ciudadanos de todos los disruptores endocrinos por lo que la medida adoptada no es ya insuficiente sino directamente vergonzosa. Aunque Ecologistas en Acción declarase al conocer la noticia –a nuestro juicio de forma inaudita- que es un paso importante dado el poder de la industria química sobre los legisladores europeos. Y es que hablamos de sustancias que dañan el sistema reproductor y alteran el sistema hormonal, grave problema del que en la revista hemos hablado en varias ocasiones; entre otros artículos en los que aparecieron con los títulos El enorme peligro de algunos envases de plástico, El agua está contaminada por todo tipo de fármacos y Potencial peligro de biberones, chupetes, tetinas, botellas y otros productos de uso masivo en los números 112, 125 y 131 respectivamente que el lector puede leer en nuestra web: www.dsalud.com.
A fin de cuentas los disruptores endocrinos son sustancias químicas ajenas al organismo humano capaces de alterar o interrumpir procesos fisiológicos controlados por hormonas y han sido ya relacionados con la aparición de múltiples problemas de salud que incluyen autismo, diabetes y cáncer.
Hablamos del bisfenol-A –usado en numerosos objetos de plástico-, los ftalatos (BBP, DBP y DEHP), las dioxinas, los furanos, los policloruros de bifenilo -compuestos clorados usados en la industria de los refrigerantes y lubricantes-, el PBDE (Polibromodifeniléteres),el PBB (Polibromuros de bifenilo), el estireno y numerosos pesticidas, insecticidas y fungicidas -como el DDT (diclorodifeniltricloroetano), el Clordano, el Clordecone, el Mirex, el Trifenilestaño, el Toxafeno, el Lindano, el HCB, el Linurón, el Acetoclor, el Alaclor, el Maneb, el Thiram, el Metam sódico, el Zineb, la Vinclozolina y la Atrazina- disolventes -como el 1,2,4-triclorobenceno, el percloroetileno y el octacloroestireno- o alquilfenoles -como el p-nonilfenol y el octilfenol.
En suma, de nuevo nuestros presuntos representantes en Europa han optado por proteger a la industria en lugar de a los ciudadanos. Vomitivo.