Sentirse culpable… enferma

 

Un estudio realizado por psicólogos ingleses indica que el sentimiento de culpa puede dañar al sistema inmunológico aumentando las molestias de las dolencias menores.
El equipo de la Universidad de Hull ha comprobado entre treinta estudiantes que los niveles de inmunoglobulina de tipo A -la barrera defensiva del cuerpo- en su saliva son menores cuando les asalta un sentimiento de culpa ante actos como fumar, beber, comer chocolate o dormir hasta muy tarde. Por el contrario, los catarros, la gripe o las afecciones estomacales afectan mucho menos a aquellas personas con una concepción positiva de la vida.
De uno a diez, el sexo posee un 9 en nivel de placer y sólo un 1.6 de culpabilidad mientras que leer un libro cuenta con los mayores niveles de disfrute y menores de culpa. Lo curioso es que contemplar teleseries australianas provoca entre los jóvenes ingleses los mayores niveles de culpabilidad.