Suecia retira el paracetamol de los supermercados

La agencia sueca del medicamento decidió en abril pasado retirar de los supermercados el paracetamol -a partir del 1 de noviembre- tras comprobar que en los últimos seis años, desde que se permitió comercializarlo en ellos además de en farmacias, el número de casos de envenenamiento por su consumo aumentó un 40%. Lo cierto es que ya a primeros de 2014 la FDA advirtió a los profesionales de la salud que la ingesta de más de 325 mg de paracetamol al día no se justifica porque el posible beneficio no compensa el riesgo de daño hepático; añadiendo que la sobredosis puede conducir a una insuficiencia hepática, a un trasplante de hígado y, finalmente, a la muerte. Advertencia que reforzaba el aviso que ya había hecho en enero de 2011 de que una ingesta excesiva provoca serios daños hepáticos, sobre todo cuando va combinado con otros principios activos, especialmente con codeína; algo sencillo porque el paracetamol está presente ¡en más de 170 productos!

Lo singular es que ya un equipo de gastroenterólogos publicó en 2003 en Hepatology un trabajo en el que se asevera que el paracetamol es responsable del 51% de los problemas hepáticos aportando un dato escalofriante: que el 27% de quienes tomaron sobredosis murieron y a otro 8% hubo que trasplantarles el hígado. Investigadores según los cuales el consumo de apenas 7,5 mg diarios es peligroso si se ingiere durante varias semanas; es decir, una cantidad ¡43 veces menor de la recomendada!

Volvemos a repetirlo: un consumo excesivo puede dar lugar a problemas hepáticos severos y nefropatías graves y, a las dosis propuestas, desde malestar general hasta problemas hepáticos y renales, erupciones cutáneas, dermatitis alérgica, urticaria, ictericia, hipoglucemia, trombocitopenia, agranulocitosis, leucopenia, neutropenia, anemia hemolítica, hipotensión y piuria estéril pudiendo llegar en los casos más graves a un shock anafiláctico que conduzca a la muerte.