Tras cinco años de recibir quimioterapia ¡le dicen que nunca tuvo cáncer!

A James Salaz le aseguraron en 2012 en el Montrose Memorial Hospital de Colorado (EEUU) que sufría Histiocitosis de células de Langerhans, un raro tipo de cáncer que se caracteriza porque los glóbulos blancos inmaduros se multiplican en sangre formando granulomas que pueden terminar en cualquier parte y dañar los órganos. Y se lo diagnosticaron tras numerosas pruebas, encontrar dos “anomalías” en el pulmón izquierdo y operarle para hacer una biopsia.

Con buen criterio el paciente decidió entonces consultar a otros tres médicos pero todos confirmaron el diagnóstico inicial así que terminó aceptando recibir quimioterapia y analgésicos para el dolor estando así durante cinco años en los que además se le hicieron varias biopsias de pulmón para controlar el avance del cáncer.

Pues bien, cuando a finales de 2017 fue a ver a su oncólogo -el Dr. Choon-Kee Lee– al San Juan Cancer Center del Montrose Memorial Hospital- se enteraría en la propia sala de espera de que había sido despedido el 24 de octubre de ese año no logrando que nadie le explicara las razones. Sería entonces cuando la oncóloga sustituta que le atendió le dijo que el diagnóstico que le habían dado era erróneo y no tenía cáncer sino una vasculitis -una inflamación de los vasos sanguíneos-, que las “anomalías” de su pulmón izquierdo eran venas inflamadas y no tumores pero que como había estado tanto tiempo sin el tratamiento adecuado se había convertido en una poliangitis granulomatosa, patología que se caracteriza porque los vasos sanguíneos de los senos nasales, la garganta, los pulmones y/o los riñones se inflaman. Añadiendo que la quimioterapia que recibió durante tantos años le había provocado una pancreatitis.

De todo esto dio cuenta de forma extensa el Daily Mail, uno de los principales diarios británicos. Obviamente el asunto ha sido llevado a los tribunales.