El trasplante fecal ayuda también en caso de resistencia a la insulina

Que recibir heces de una persona sana -introduciéndola mediante una cánula en los intestinos de alguien enfermo- puede ser una solución rápida y eficaz en las enfermedades inflamatorias intestinales -colitis ulcerosa, enfermedad de Crohn, etc.- e incluso en dolencias como la fatiga crónica, la esclerosis múltiple y muchas de las denominadas “enfermedades autoinmunes” está ya ampliamente constatado. Lo dimos a conocer en el reportaje que con el título Sorprendente técnica de constatada eficacia: el Trasplante Fecal apareció en el nº 180 y puede leerse en nuestra web: www.dsalud.com-. Pues bien, al parecer ayuda asimismo en los casos de resistencia a la insulina que a la larga provoca diabetes tipo 2.

Lo ha constatado un grupo de investigadores de la Universidad de Amsterdam (Países Bajos) coordinado por Max Nieuwdorp mediante un trabajo que acaba de publicarse en Cell Metabolism. Y lo logra en menos de seis semanas aunque solo en el 50% de los casos y de forma temporal pues al cabo de ese tiempo el problema vuelve. Sin duda porque los pacientes no modificaron su estilo de vida, especialmente su alimentación.

En cuanto a por qué funcionó en unos casos y no en otros los investigadores comprobaron que quienes no respondieron al tratamiento tenían menor diversidad de especies bacterianas infiriendo que para que sea realmente eficaz las heces deben contener las bacterias benéficas de las que se sea deficitario y para ello hay que hacer tratamientos personalizados. Y es que según afirman ya es posible clasificar a la población en función de las muestras fecales.