Tratamiento gratuito con el Oscilador de Ondas Múltiples

Como nuestros lectores habituales recordarán en el nº 154 dimos a conocer las posibilidades terapéuticas del llamado Oscilador de Ondas Múltiples creado en su día por el científico e inventor bielorruso Georges Lakhovsky (1870-1942) quien afirmaba que todas las células de los seres vivos emiten y reciben radiaciones y que cuando éstas alteran su vibración natural pierden vitalidad llevando a la persona a enfermar. Asegurando asimismo que ese desequilibrio se puede corregir haciendo que recuperen la frecuencia original para lo cual diseñaría un dispositivo -el MWO Multiple Wave Oscillator u Oscilador de Ondas Múltiples- con el que obtendría extraordinarios resultados en numerosas patologías. Algo que corroboraría en una entrevista que apareció en el nº 157 el médico español José Luis Arranz -profesional de amplia experiencia que actualmente trabaja en el Hospital Jose Joaquim Fernandes de Beja (Portugal) y estuvo en el laboratorio personal de Lakhovsky con su hijo Sergei- quien no dudaría en afirmar durante la misma que “el Oscilador de Ondas Múltiples de Lakhovsky sirve para tratar cualquier enfermedad”, cáncer incluido. Y lo mismo haría Julio Alonso, director del Centro de Terapias Naturales Itaka e igualmente miembro de nuestro Consejo Asesor, quien trabaja con un oscilador similar desde hace seis años usándolo como terapia complementaria en enfermedades degenerativas y cáncer y como terapia principal en los casos de quienes sienten un estado de desvitalización súbito e importante combinándolo con enzimas en los casos de personas con fatiga crónica o gran cansancio físico.
Pues bien, en una iniciativa sin precedentes Juan Carlos Albendea, especialista español en el Par Biomagnético, miembro de nuestro Consejo Asesor y dueño de uno de esos aparatos, ha decidido hacer una investigación para intentar constatar con los medios de diagnóstico actuales su presunta eficacia y va a tratar para ello con él a quienes voluntariamente quieran probarlo de manera gratuita. Razón por la cual los voluntarios que quieran recibir este tratamiento –en Madrid- deberán inexcusablemente -una vez se les acepte su solicitud (no válido para personas con marcapasos)- llevar un informe médico en el que se especifique el diagnóstico de su patología y las pruebas clínicas efectuadas para ello; especialmente las analíticas de sangre y orina. Comprometiéndose por escrito a llevar tras el tratamiento –personalizado en función de la patología que se sufra (cualquiera) y el alcance de la misma pero que en ningún caso será inferior a 15 sesiones de 30 minutos- nuevas analíticas que correrán por su cuenta (las abone él, la Seguridad Social o la compañía de salud que tenga contratada). Las personas interesadas deben llamar al 610 05 54 14 y preguntar por Arancha.