Un chip genético permite identificar los tumores cancerígenos de mama más agresivos

 

Un chip genético permite diferenciar las formas más agresivas de cáncer de mama frente a las menos peligrosas de la enfermedad, según una investigación conjunta firmada por el Netherlands Cancer Institute de Amsterdam y el equipo norteamericano de Rosetta Inpharmatics, respectivamente.
En opinión de los autores, actualmente toda paciente diagnosticada de cáncer de mama es tratada como si presentara una forma agresiva aunque sólo un 20-30% desarrollará metástasis. Lo que indica que en el 70-80% de los casos no sería necesario ni conveniente aplicar quimioterapia o radioterapia tras la extirpación del tumor.
Según publica Nature, los investigadores han empleado chips genéticos para evaluar la actividad genética hallada en las células tumorales mamarias con el objetivo de investigar patrones de actividad asociados con una mayor agresividad de la patología. Analizaron unos 25.000 genes en 78 muestras de tumores mamarios: 34 de pacientes que desarrollaron metástasis antes de los 5 años del diagnóstico y 44 de mujeres libres de la enfermedad a los 5 años. En total se llegaron a identificar 70 genes que sólo se mostraron activos en tumores muy agresivos.
Hasta aquí la noticia, según la cual al 70 u 80% de las mujeres a las que se detecta un tumor de mama no se las debería aplicar radioterapia ni quimioterapia como se hace normalmente. Por nuestra parte, añadiremos que no se debería aplicar tales procedimientos a ninguna.