Un equipo investigador español asegura que el aceite de oliva es anticancerígeno

 

El grupo de investigación Microbiología e Inmunología de la Universidad de Jaén -que dirige el catedrático Gerardo Álvarez de Cienfuegos- ha descubierto que el aceite de oliva propicia la muerte de las células tumorales. El descubrimiento se realizó al analizar el efecto de las grasas en el crecimiento de los tumores.
Según el investigador español, las grasas poliinsaturadas y los ácidos grasos Omega-3- demostraron ser idóneas para prevenir enfermedades cardiovasculares pero pueden reducir el nivel de las defensas del organismo. Las grasas animales saturadas no disminuyen las defensas y previenen la proliferación de tumores pero elevan el nivel de colesterol y pueden provocar problemas cardiovasculares. En cambio, el aceite de oliva proviene las enfermedades cardiovasculares sin disminuir las defensas del sistema inmune.
Pero lo más importante es que también constataron “in vitro” que ¡el aceite de oliva induce la apóptosis o “suicidio” de las células cancerígenas! Y, por tanto, su ingesta diaria puede frenar el avance del cáncer. Los resultados de la investigación -que aún no ha concluido- se han publicado en la revista Anticancer Research