Un gel inyectado en el ojo podría resolver el problema de la vista cansada

 

La presbicia o “vista cansada” afecta a buena parte de las personas a partir de los 45-50 años obligando a muchas a usar gafas para poder ver de cerca. La razón es que con la edad el cristalino del ojo se hace más rígido y es incapaz de adaptarse para enfocar objetos cercanos. Pues bien, un grupo de investigadores del Departamento de Ingeniería Biomédica de la Universidad de Washington dirigido por Madalene Fetsch está trabajando en un proyecto que permitiría resolver ese problema inyectando simplemente en el ojo un hidrogel especial con propiedades viscoelásticas similares al del cristalino humano y dimensionalmente estable.
Ello se lograría licuando primero el gel para así poder inyectarlo dentro del saco capsular en el que se encuentra el cristalino y una vez dentro reconstituir el gel al estado adecuado. Bastaría para ello hacer una incisión de tamaño mínimo evitando tener que dar luego puntos. Se confía en que el gel, una vez inyectado en el ojo, permitirá corregir el problema de la presbicia. Si así fuera, se habría acabado la necesidad de usar gafas correctoras.
El gel contiene acrilamida, un conocido neurotóxico –es incluso cancerígeno y además recientemente se ha descubierto que aparece en muchos alimentos cuando se fríen en aceite- pero según estos investigadores en su forma de poliacrilamida no es tóxica.“Además -explica Fetsch-, antes de inyectarlo lavamos concienzudamente el material para limpiar cualquier rastro de acrilamida”.
La técnica requiere aún diversos ajustes y se probará primero en animales dentro de unos meses.