Un nuevo estudio deja en evidencia al Gobierno y a las compañías de telefonía


Las antenas de telefonía móvil causan enfermedades neurológicas 

La exposición continua a las ondas que emiten las antenas de telefonía móvil es causa de enfermedades neurológicas y disfunciones en el sistema nervioso central. Tal es la principal conclusión de un nuevo estudio científico elaborado por los investigadores españoles Claudio Gómez-Perretta, Enrique Navarro, Manuel Portolés y Jaime Segura.
El trabajo de campo que dio lugar a esta conclusión se desarrolló con 101 vecinos de la localidad murciana de La Ñora donde la mitad de ellos vive a menos de 150 metros de una Estación Base de Telefonía Móvil (BS) -está situada en una colina en mitad de la población- mientras el resto vive a más de 250 metros. Pues bien, se constató que el primer grupo estaba sometido a una radiación 10 veces superior y que entre ellos era habitual padecer dolor de cabeza, fatiga, insomnio, dificultad de concentración, irritabilidad, depresión y pérdida de apetito. Y no se descartaron patologías más graves como tumores cerebrales.
Según los autores del trabajo, es obvio que tales síntomas están relacionados con “las exposiciones continuadas a niveles bajos de radiofrecuencias”. La relación entre la existencia de disfunciones y el nivel de radiación apareció claro porque los síntomas eran mayores cuando más intenso era el campo eléctrico.
Este estudio demuestra una vez más la razón de las denuncias que de forma insistente venimos haciendo en esta revista sobre este asunto desde su creación. Que el Gobierno siga sin tomar medidas es una auténtica vergüenza. Que los medios de comunicación se muestren tibios ante lo que sucede  porque no quieren perder la tremenda tarta publicitaria de esas empresas, lamentable. Y que las compañías responsables sigan intentando hacer creer a la población que no hay evidencias científicas aún, un sarcasmo.